Hafter redobla su apuesta con un ataque con misiles al puerto de Trípoli

El mariscal libio tenía como objetivo un buque turco con armas para las milicias aliadas del Gobierno

19.02.2020 | 01:54

Trípoli – Fuerzas bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter, el hombre fuerte de Libia, lanzaron ayer una decena de misiles contra una dársena del puerto de Trípoli, del que tuvieron que ser evacuados los petroleros anclados con crudo y gas.

Responsables de seguridad en la capital informaron de que los misiles impactaron en las instalaciones de la zona conocida como Al Shaab y causaron graves daños en las infraestructuras diseñadas para el atraque de los grandes barcos y la carga y descarga de los mismos.

Fuentes próximas al mariscal indicaron que el objetivo era un buque enviado desde Turquía con armas para las milicias aliadas del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) impuesto por la ONU en Trípoli.

Hafter, que domina la mayor parte del territorio, trata desde hace semanas de arrebatar al GNA el control de la Compañía Nacional de Petróleo (NOC), único instrumento de poder y financiación que le queda a su rival.

Este es el primer ataque con misiles contra una instalación portuaria de la capital desde que el pasado 4 de abril Hafter pusiera cerco a Trípoli, y supone un paso más allá en la violación que ambos contendientes comenten casi a diario del alto el fuego negociado por Rusia y Turquía a principios de año.

Tregua frágil "Una tregua muy frágil", subrayó el enviado especial de la ONU para Libia, Ghassan Salamé, quien aseguró que la fuerza de la ONU UNSMIL ha registrado 150 violaciones de la tregua desde su inicio el pasado 12 de enero y continuas rupturas del embargo de armas que pesa sobre el país desde la intervención internacional que en 2011 contribuyó a la victoria de los rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

La actual guerra civil en Libia estalló en 2015 y se recrudeció en abril del pasado año, fecha desde la que han muerto más de 1.500 personas, cerca de 15.000 han resultado heridas y más de 130.000 se han visto obligadas a abandonar su hogar y a convertirse en desplazados internos.

El mariscal, que controla la mayoría de las reservas petroleras, cuenta con el respaldo económico y militar de Rusia, Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, y el político de Francia y de EEUU.