Una marcha protesta en Pamplona contra la precariedad juvenil

LAB y Ernai alertan de un incremento del paro entre los jóvenes del 36% desde el inicio de la pandemia

26.09.2020 | 23:24
Una persona vacía un extintor al paso de la protesta por Carlos III. Foto: Unai Beroiz

pamplona – El sindicato LAB y la organización juvenil Ernai se manifestaron ayer por las calles de Pamplona para protestar contra la "precariedad" en el empleo juvenil. Tras una pancarta con el lema Krisia kapitalak ordain dezala (Que la crisis la pague el capital), los manifestantes han recorrido varias calles del centro de Pamplona, saliendo desde la antigua estación de autobuses y finalizando ante el Parlamento de Navarra.

Como conclusión de la marcha, tomaron la palabra el portavoz de LAB en Navarra, Imanol Karrera, y la portavoz de Ernai, Ane Alava, quien afirmó que desde febrero en Navarra el incremento del paro juvenil de menores de 25 años ha sido del 36,24%. "Es decir, hay 1.154 jóvenes más en paro desde el inicio de la pandemia, por lo que en la actualidad hay 4.338 jóvenes en paro en Navarra. En la primera mitad del año, casi 3 de cada 4 personas que han perdido su empleo eran jóvenes. Y además, la mayoría de los jóvenes desempleados viven sin cobertura social", añadió.

En palabras de Alava, estos datos demuestran "claramente" que "el capitalismo vulnera los derechos que deberíamos tener para tener una vida y un trabajo dignos, que este sistema frustra nuestro futuro".

Por su parte, Imanol Karrera afirmó que ya en la huelga que el pasado 30 de enero organizaron varios sindicatos se advirtió de que "la situación de la juventud trabajadora era totalmente precaria y altamente vulnerable". "Desgraciadamente la realidad, el tiempo y la crisis sanitaria generada por el covid-19 nos han dado la razón. La crisis ha golpeado con más fuerza a los trabajadores con ingresos más bajos, a las mujeres, a los migrantes y a la juventud. Sólo hay que fijarse en la evidencia de los datos", dijo. "Esa lógica de las cosas no es más que una lógica capitalista. Y no lo aceptamos porque nos lleva a la pobreza y al desempleo, vulnera nuestros derechos y destruye nuestro futuro, concluyó.