Si bien en un principio se pensaba que la integración de la inteligencia artificial en el entorno laboral iba a automatizar tareas rutinarias y reducir cargas de trabajo, un macroestudio elaborado por ActivTrak demuestra lo contrario. Según cuentan, esta tecnología está multiplicando el volumen de tareas diarias, especialmente en el ámbito de la comunicación corporativa y la gestión de la información.
La investigación se basa en la monitorización de 163.638 empleados pertenecientes a 1.111 empresas de diversos sectores. La metodología ha consistido en examinar más de 443 millones de horas de actividad digital auténtica, realizando una comparación directa entre los seis meses anteriores a la adopción de herramientas de inteligencia artificial y los seis meses siguientes a su implementación en las plantillas.
El dato central que ha revelado esta investigación es que el uso de estas herramientas se ha multiplicado por ocho entre los y las trabajadoras. La capacidad de la IA para generar texto, redactar informes y resumir reuniones a alta velocidad ha provocado un efecto rebote: al producir contenido más rápido, aumenta la cantidad total de información que los trabajadores deben procesar, leer y responder a diario.
El doble de correos y más chats
Las métricas del informe cuentan que la comunicación corporativa es el sector clave para entender este aumento. Tras la integración de la IA, el volumen de uso del correo electrónico experimentó una subida del 104%, duplicando de manera efectiva la gestión de bandejas de entrada. Por su parte, hay diversas plataformas de mensajería instantánea interna, como Microsoft Teams o Slack, que registraron un aumento de actividad del 145%. Asimismo, el tiempo que los usuarios pasan interactuando con herramientas de gestión empresarial creció un 94%.
Esto significa que el ritmo de respuesta es más exigente, lo cual conlleva a realizar más trabajo. Según los datos de ActivTrak, la colaboración entre departamentos ha aumentado en un 34% y los niveles de multitarea han crecido en un 12%. Los trabajadores deben cambiar con más regularidad entre diferentes aplicaciones y notificaciones para administrar el flujo ininterrumpido de información nueva producida por la inteligencia artificial.
Y si vamos a los datos de la duración de la jornada laboral, el ahorro de tiempo es estadísticamente marginal. El informe indica que el horario promedio de trabajo apenas se ha reducido un 2%, pasando de 8 horas y 53 minutos a 8 horas y 44 minutos diarios.
Los lapsos de actividad constante frente a la pantalla han aumentado un 13% en la actualidad, mientras que los periodos de concentración sin interrupciones se han reducido hasta su punto más bajo en los últimos tres años. Al mismo tiempo, el estudio revela que la conexión laboral durante los fines de semana ha crecido en más del 40%.