"Aun no conoces los tres elementos, pero una vez los experimentes, no los olvidarás”. Es la promesa que Odei Domingo o, lo que es lo mismo, el Mago Hodei Magoa hace a cuantas personas se acerquen a disfrutar a alguno de los once pases programados de su nuevo espectáculo, 3 elementos, en el Teatro Gayarre entre el 2 y el 4 de septiembre próximos (en castellano y en euskera).

El reto no es pequeño. Y ha exigido unos tiempos de producción más largos de lo habitual. Pero ya está todo listo para disfrutar de una propuesta que Domingo y su equipo han preparado para asombrar. Y es que, las funciones se desarrollarán en el vestíbulo del Gayarre, con el público rodeándole, es decir, en un escenario de 360 grados. Si esto ya es un desafío para cualquier artista, en magia lo es aun más. “En el papel sonaba muy bien”, bromea el mago, que con este espectáculo, el número 13 de su trayectoria y el tercero de estas dimensiones, continúa su empeño en “ofrecer una magia diferente”, esa que “rompa los clichés” que a mucha gente le provocan rechazo, “y así acercarme más al público teatral”. “Soy asiduo a ferias y festivales de artes escénicas, y en estas programaciones suelo ver que, principalmente, hay dos tipos de propuestas: la magia de escenario y la de cerca. Y está muy bien, pero hay formatos sin estudiar y a mí me gusta investigar en esa línea”.

Por eso, pensó en “hacer algo con el público cerca -a un metro escaso-, pero con los componentes de una obra de teatro” que, en este caso, se representa en 360 grados, cosa “que no he visto hasta ahora en ninguna parte”. “No es tan diferente a un escenario como la gente cree”, indica, aunque reconoce que este formato presentaba “algunas limitaciones” que “simplemente, nos ha llevado a crear de una manera diferente”, haciendo numerosas pruebas. No en vano, a la hora de diseñar este montaje, “hemos tenido en cuenta en todo momento que cada número se iba a ver desde cuatro puntos de vista diferentes”, y se tenía que entender desde todas las perspectivas. Sin olvidar “las exigencias actorales”, que se multiplican a cuatro bandas.

Como una ‘escape room’

Domingo avisa también de que los asistentes “van a estar muy activos” en los 30-35 minutos que dura cada pase. En ese sentido, el público mandará y el mago responderá. En ese sentido, las funciones serán “parecidas a una escape room”, solo que de magia, con el propósito de que “la gente no solo la vea, sino que sobre todo la sienta”. 

En cuanto a los tres elementos del título, el mago prefiere no desvelar cuáles son, aunque adelanta que se refieren a “esas cosas que me han llevado a ser mago”. “Muchas veces creemos que no vamos a alcanzar nuestros sueños, pero dentro tenemos lo necesario para hacerlo”. Se trata, pues, de recordarlo y de rescatar, de este modo, un poco de ese niño que casi todos tenemos olvidado. El montaje se dirige a un público a partir de 5 años, de manera que las/os mayores disfrutarán de unas partes y las/os pequeñas/os, de otras. “Siempre digo que hago magia para adultos que disfrutan los niños”, agrega Domingo, que acostumbra a echar mano de la herramienta del humor y, como contrapunto, de la de la ternura como vehículos perfectos para tocar a las/os espectadoras/es y trasladarles ciertos mensajes, muchas veces de carácter social.

Para que la disciplina avance

A lo largo de sus más de diez años de carrera, el Mago Hodei ha tenido siempre presente que el sector de la magia necesita sacudirse el polvo que ciertas fórmulas han ido asentando en el imaginario colectivo, para que la ciudadanía se dé cuenta de que esta disciplina artística “se ha renovado con técnicas contemporáneas, al igual que lo ha hecho el circo”. De ahí su apuesta por plantear propuestas diferentes, “primero porque es lo que me gusta como espectador” y, segundo, “porque también trabajamos para que la disciplina avance y genere públicos para los que vengan después”; de manera que “el que haya visto espectáculos de magia se encuentre con algo diferente” y “el que se acerque por primera vez, los descubra como algo interesante” y distintos a las tradicionales representaciones de variedades. 

De todas estas inquietudes nace 3 elementos, una función breve creada para que “el espectador entre, no parpadee y se vaya con ganas de más”. Junto a Odei Domingo, estará en escena Imanol Celigüeta, y, a la sombra, “todos los profesionales –técnicos y demás– sin los que nada de esto sería posible”, subraya el mago, que ya tiene “muchas ganas de jugar y de ver cómo funcionan” estas sesiones de ilusión para todos los sentidos.