Entre sunbilla y doneztebe

Mano La 28ª edición del Campeonato Malerreka se resuelve esta misma mañana con siete finales en dos escenarios

22.02.2020 | 02:03

PAmplona – Los frontones de Sunbilla y Santesteban-Doneztebe se convierten esta misma mañana en el escenario donde se van a disputar las siete finales de una nueva edición del Campeonato Malerreka de mano parejas, que en 2020 ha cumplido 28 años. En Sunbilla se van a jugar desde las 9.30 horas los partidos de las categorías benjamín, alevín e infantil, mientras que los cadetes abrirán a la misma hora el festival en el doneztebarra frontón Ezkurra, donde también se conocerán a los nuevos campeones juveniles y sénior tanto de Segunda como élite. En definitiva, un programa muy completo para la matinal sabatina que servirá para abrochar una exitosa competición que comenzó el pasado mes de febrero.

Aunque todos los enfrentamientos de la mañana van a tener su miga, principalmente porque cada una de las parejas de pelotaris finalistas ha tenido que superar una exigente criba para poder aspirar a las txapelas, lo cierto es que destaca por encima de todos el de la final sénior de categoría élite, un duelo protagonizado en exclusiva por pelotaris del club Buruzgain de Ultzama. El más joven de todos, Andoni Gascue, tratará de reivindicarse a sus 20 años como algo algo más que un prometedor manista del cuadro aficionado, y para ello contará con la colaboración de Ibai Iriarte, mientras que Unai Astiz y Gaizka Otxandorena serán sus adversarios.

Tras la disputa de todas las finales está prevista una entrega de premios en el frontón Ezkurra para la que está confirmada la presencia del neoprofesional Iker Salaberria y en la que también se espera la participación del zaguero de Baiko Pilota Jon Mariezkurrena. Además, como es costumbre, también habrá representación de la Federación Navarra de Pelota Vasca y del Gobierno foral, así como del Ayuntamiento de Santesteban-Doneztebe y de todos los patrocinadores del torneo, entre los que se encuentra un año más este periódico y un buen puñado de comercios de la zona. La suerte está echada. Solo queda jugar.