en Zierbena

Euskadi inaugura la mayor electrolinera rápida de Europa

Repsol e Ibil ponen en marcha mañana un gran punto de recarga eléctrica en Zierbena

10.02.2020 | 05:53
Arantxa Tapia y Josu Jon Imaz inauguran una electrolinera en Gasteiz.

bilbao - La apuesta vasca por el coche eléctrico va despacio pero va de la mano de la tecnología puntera que tienen diferentes empresas vascas ligadas al sector energético. En esta línea Euskadi contará desde mañana, lunes, con el mayor punto de recarga eléctrica rápida de Europa. La empresa de recarga eléctrica vasca creada en 2010 por el Ente Vasco de la Energía (EVE) y Repsol, la propietaria de Petronor, inaugurarán en la estación de servicio vizcaina de Ugaldebieta, en la localidad de Abanto Zierbena, el punto de recarga de vehículos con mayor potencia de los que existen hasta ahora en Europa, según fuentes de Ibil.

Al acto oficial de inauguración de la estación de carga para coches eléctricos está previsto que acudan, entre otros, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz; el presidente de Ibil, Emiliano López Atxurra; el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, la alcaldesa de Abanto Zierbena, Maite Etxebarria; y la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia.

La electrolinera vasca será similar aunque de mayor potencia al primer punto de recarga ultrarrápida para vehículos eléctricos instalado en la Península Ibérica y una de las primeras en el sur de Europa puesto en marcha por las mismas compañías meses pasados en Araba, en la carretera N-1 a su paso por la localidad de Lopidana.

Estas nuevas estaciones de carga ultrarrápida instaladas en Euskadi permiten recargar la batería de aquellos modelos de coches eléctricos que soporten su potencia máxima en un tiempo de unos diez minutos, muy similar al que se emplea en un repostaje convencional.

Según las empresas que se encargan de gestionar estas electrolineras el nuevo sistema de recarga ultra-rápida representa un gran avance para el uso del coche eléctrico también como medio de transporte interurbano.

El antecedente alavés

Como se recordará la todavía escasa autonomía de un vehículo eléctrico en comparación con uno convencional y el elevado tiempo de recarga en los sistemas más convencionales limitan el uso de los coches a baterías fuera de los núcleos urbanos.

La estación de recarga alavesa cuenta con una potencia máxima de 700 kilovatios (kW), que puede repartirse entre sus cuatro postes de suministro en función de la capacidad de las baterías de los vehículos. Así, puede configurarse para ofrecer 350 kW simultáneamente a dos coches o recargar cuatro con 175 kW para cada uno. En estas electrolineras de última generación se podrá recargar un coche eléctrico con el equipo adecuado, hoy por hoy todos no lo llevan, en un tiempo cercano al que se tarda en llenar un depósito de gasolina de 50 litros, entre 6 y 10 minutos.

Uno de los problemas del coche eléctrico hoy en día es que todavía no se ha estandarizado en Europa un sistema de carga eléctrica de las baterías. De hecho en la actualidad existen tres modos diferentes de recarga: la lenta o tradicional a través de un enchufe doméstico en el garaje de casa que es en corriente alterna monofásica de 220 v que llena las baterías en unas 8 horas; la carga semirrápida, en corriente alterna trifásica, que tarda entre 1,5 y tres horas; y la carga rápida, en corriente continua, que ya permite recargar las baterías de un automóvil en 15-30 minutos.