El salario bruto medio anual por persona trabajadora en Navarra se situó en 32.605,28 euros en 2024, un 4,5% más que el año anterior, mientras que en el conjunto del Estado este valor se situó en 29.540,26 euros.
Según el Instituto de Estadística de Navarra (Nastat), el salario mediano en Navarra se situó en 29.440,07 euros, un 9,7% inferior al salario medio, y el salario más frecuente o modal fue de 26.316,39 euros.
La diferencia entre el salario medio y el mediano se explica porque una característica de las funciones de distribución salarial es que figuran muchas más personas trabajadoras en los valores bajos que en los sueldos más elevados.
La distribución salarial en Navarra es “más uniforme” que la del Estado, donde el salario mediano es un 17,1% inferior al salario medio anual.
Por comunidades
En el año 2024, los salarios brutos más elevados correspondieron a la CAV, un 19,1% más que el salario bruto medio del Estado; Comunidad de Madrid (16,5%) y Navarra, que se situó en tercera posición, con un 10,4% por encima de la media nacional. Estas tres comunidades junto con Catalunya presentaron una ganancia media anual superior a la media nacional.
En cuanto al crecimiento anual de la ganancia, Comunidad de Madrid, Cataluña y La Rioja presentaron los mayores aumentos, mientras que Cantabria y Asturias registraron los menores incrementos.
Las mujeres ganan menos
El salario medio de las mujeres fue inferior al de los hombres en todas las comunidades, aunque la diferencia varía de unas a otras. La distinta estructura del empleo en cada una de ellas es el factor fundamental que explica esta variabilidad. Según se describe en el Nastat, “en Navarra, se debe a una mayor concentración femenina en el sector servicios y a que ellas acumulan también en mayor medida contratos de duración determinada”.
El salario promedio anual femenino, con 28.776,99 euros, fue el 79,6% del masculino (36.143,04 euro), porcentaje inferior al observado en España (83,9%). La diferencia salarial entre hombres y mujeres disminuye al comparar la ganancia-hora.
Mientras que el salario promedio anual femenino fue, el 79,6% del masculino, la brecha se redujo al considerar la ganancia por hora y el ratio fue del 89,1%. Esto se debe a que las mujeres trabajan, de media, menos horas que los hombres.
Por sectores
La encuesta refleja diferencias sustanciales en la retribución según los sectores económicos. La Industria fue el sector con mayor salario medio, un 13,8% superior a la media, en la Construcción el salario medio anual fue un 0,2% superior a la media, mientras que el sector Servicios (que agrupa a un conjunto de actividades más heterogéneo) registró el menor salario anual, un 6,4% inferior a la media.
Existe una relación positiva entre la edad de las personas trabajadoras y el nivel salarial indicando que las personas trabajadoras con mayor edad perciben remuneraciones más elevadas.
Las personas menores de 25 años, las que se encuentran en el tramo entre 25 y 34 años y las del tramo de 35 a 44 años tuvieron un salario medio inferior a la media en un 46,2%, 14,9% y 2,6% respectivamente, mientras que las que se encontraban en el tramo entre 45 y 54 años y las mayores de 54 años tuvieron un salario medio superior en un 9% y 6,8%, respectivamente, al salario bruto medio anual.
En cuanto a la variación salarial respecto al año anterior, se produjo un ascenso para todos los grupos de edad, destacando el registrado para las personas de 55 y más años.
Las diferencias salariales por sexo fueron en general mayores con el aumento de la edad de las personas trabajadoras. Esto se explica por la mejor cualificación (ocupación, estudios...) de las mujeres más jóvenes respecto a las de mayor edad.
Tipos de contrato
En la encuesta se han considerado dos tipos de contrato, los de duración indefinida y los de duración determinada. Para poder establecer comparaciones entre personas trabajadoras con contrato de duración indefinida y duración determinada se ha ajustado el salario de las personas trabajadoras que no permanecieron todo el año en el centro de trabajo y se les ha asignado un salario anual equivalente al que hubieran recibido de haber estado trabajando todo el año en las mismas condiciones.
Las personas trabajadoras con un contrato de duración determinada percibieron un salario medio anual inferior en un 18,8% al salario medio, mientras que para las personas contratadas indefinidamente fue un 2,5% superior a dicho salario.
Por sexo, los hombres con un contrato de duración determinada percibieron un salario medio anual inferior en un 33,1% al salario medio de los hombres, mientras que para los hombres contratados indefinidamente fue un 3,6% superior a dicho salario.
En el caso de las mujeres, las que tenían un contrato de duración determinada percibieron un salario medio anual inferior en un 2% al salario medio de las mujeres, mientras que para las contratadas indefinidamente fue un 0,3% superior a dicho salario.
Por sexo, los hombres con contrato de duración indefinida tuvieron un salario superior en un 4% al del año anterior, y el de las mujeres registró un incremento del 5,2%.
En los contratos de duración determinada se produjo un incremento de la ganancia anual de los hombres del 4,7%, y del 2,5% en el caso de las mujeres. Las mujeres con contratos de duración determinada tuvieron una ganancia superior a la de los hombres.
Por ocupación, destacaron las ganancias anuales de directores y gerentes, cuyo salario medio fue de 71.310,69 euros, cifra superior en un 118,7% al promedio. También se situaron por encima de la media las ocupaciones asociadas a las diferentes categorías de técnicos y profesionales. Las demás ocupaciones tuvieron salarios medios inferiores al promedio y los más bajos correspondieron a trabajadores de ocupaciones elementales.
La ganancia media anual de las personas trabajadoras de nacionalidad española fue un 45,5% superior a las de nacionalidad extranjera.