Joaquín Ancín | Presidente de Enercluster

Joaquín Ancín: "Navarra debe aprovechar el impulso de la transición energética"

La asociación, que engloba empresas y entidades que trabajan en el sector de la energía eólica en Navarra, es un agente activo dentro de la Estrategia de Especialización Inteligente de Navarra S3

29.06.2021 | 15:17
Joaquín Ancín preside Enercluster, entidad que reúne a empresas relacionadas con el sector de las energías renovables en Navarra. Foto: cedida

"La energía eólica es el aprovechamiento por el hombre de la fuerza del viento", así dice uno de los carteles que se muestran en los paneles explicativos que viven en lo alto de la sierra del Perdón junto a los gigantes con brazos de 20 metros. Aunque los seis molinos del Perdón no fueron los primeros de España, la Comunidad Foral destaca por ser una región cuyas empresas son referencia en el sector.

Así nació en 2017 Enercluster, una entidad que quiere comprometer a todos los actores con capacidad de fortalecer el sector de la energía eólica de Navarra y a convertirse en un agente activo dentro de la Estrategia de Especialización Inteligente de Navarra S3, promovida por el Departamento de Desarrollo Económico de Gobierno de Navarra.

Reducir los costes de producción de energía, aumentar la dimensión de las empresas, incrementar en el valor añadido o mejorar todos aquellos factores de territorio que puedan influir en la fidelización y competitividad de las organizaciones que conforman el sector eólico de la región son algunos de los objetivos que persigue Enercluster desde hace cuatro años.

Navarra se ha caracterizado por su impulso a las energías renovables y por ser el origen de una industria en la que España es pionera y un referente en el mundo. ¿Cuál es la situación actual?

Efectivamente Navarra ha sido y sigue siendo una referencia en el mundo de cómo una comunidad pequeña y energéticamente dependiente fue capaz de desarrollar desde cero un sector como el renovable, dando origen a empresas que hoy son campeonas globales, creando miles de empleos, propiciando un tejido básico de conocimiento e innovación y, todo ello, con el máximo consenso social y político. Es algo de lo que todos los navarros nos hemos de sentir muy orgullosos. La apuesta por las renovables fue producto de una admirable visión estratégica de futuro.

Hoy lo que está en juego es que Navarra aproveche también la enorme oportunidad de desarrollo que supone la transición energética, apoyada en los planes de recuperación verde financiados por la Unión Europea.

¿Cuál es el perfil de la empresa renovable en Navarra?

En Navarra tienen su origen o sede algunas de las empresas más importantes del sector renovable a nivel global, pero también una constelación de pequeñas y medianas empresas muy especializadas en diversas fases de la cadena de valor eólica y fotovoltaica, desde la fabricación de componentes eléctricos y electrónicos, estructuras metálicas, transporte, mecanizado, sistemas inteligentes de control, análisis y estudios de ingeniería y servicios complementarios, entre otras actividades, con un elevado componente de valor añadido e innovación. En buena medida son resultado del efecto tractor de las grandes compañías y, también, de extraordinario tejido formativo y de conocimiento derivado de la existencia de centros de capacitación como Cenifer o la Universidad Pública de Navarra, así como de centros tecnológicos punteros como Cener.

¿El futuro del sector en Navarra va más por la creación de centros de I+D+i que por producción industrial?

La innovación es esencial para asegurar la continuidad del sector en Navarra. Afortunadamente, uno de nuestros rasgos distintivos es que muchas empresas industriales implantadas en Navarra cuentan aquí con potentes departamentos de ingeniería e I+D+i, lo que supone una importante ventaja competitiva para nuestra comunidad y una capacidad complementaria a la importante labor de centros tecnológicos como el Cener o la UPNA.

Como nuevo presidente de Enercluster, ¿cuáles son los objetivos que se plantea?

Mi más ambicioso objetivo sería ayudar, desde la modestia de mi responsabilidad, a situar a Navarra entre las comunidades punteras en aprovechar el impulso a la transición energética, colaborando en alinear a todas las partes implicadas –empresas, responsables políticos, centros de formación y tecnológicos y grupos sociales– para que podamos volver a asombrar al mundo por nuestros niveles de excelencia y consenso, como ya lo hicimos en los años 90 del siglo pasado.

En particular, queremos también acompañar a empresas de menor dimensión, pero de gran calidad, a ganar visibilidad para incrementar sus posibilidades de expansión a nivel nacional e internacional y a potenciar el efecto tractor que para éstas supone también la presencia en Navarra de grandes grupos industriales del sector.

¿Cuál es el plan estratégico de Enercluster?

Precisamente vamos a lanzar, en breve, la revisión del plan estratégico, que evidentemente contemplará las fórmulas para alcanzar los objetivos mencionados.

¿Qué oportunidades genera las alianzas entre los diferentes miembros participantes en el clúster?

Las diferentes organizaciones representadas en Enercluster comparten esa misma visión que exponía. La legítima competencia es perfectamente compatible con la mutua colaboración en esa estrategia común que, no sólo es beneficiosa para el sector empresarial, sino para el conjunto de la Comunidad Foral.

Sobre el Plan Energético de Navarra, ¿qué opina de él? ¿Se adecua a vuestras exigencias?

El Plan Energético de Navarra, como la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, están perfectamente alineados con la estrategia de descarbonización de la economía impulsada desde la Unión Europea y el Gobierno de España: una apuesta clara por frenar el cambio climático sustituyendo el modelo energético fósil por otro basado en energías renovables.

En ese sentido, tenemos plena sintonía con el Gobierno. El problema, tanto a nivel comunitario como nacional y autonómico, está en pasar de las palabras a los hechos. Los objetivos de reducción de emisiones y de implantación renovable son muy ambiciosos, pero yo diría que corremos el riesgo de retrasarnos en su materialización.

Es necesario agilizar todos los procesos asociados a esta auténtica revolución para no quedar rezagados en una carrera en la que, ahora sí, compite todo el planeta.

¿Se puede engarzar de alguna manera el Plan Energético que proponen con las ayudas europeas a la recuperación?

Por supuesto. La buena noticia es que las instancias comunitarias, nacionales y forales comparten la filosofía de que la recuperación económica postpandemia ha de ser verde o no será. Es decir, representa una oportunidad sin precedentes para orientar la recuperación hacia los sectores con mayor futuro, acelerando la lucha contra el cambio climático, la transformación de la economía en clave sostenible y una mayor equidad social.

En los últimos años han proliferado proyectos eólicos y de otras áreas de las energías renovables como la solar que han generado controversia entre los vecinos del entorno donde se quiere instaurar, pero paradójicamente se tratan de iniciativas sostenibles que respetan el medio ambiente en busca de una mayor eficiencia y fomentan la descarbonización. ¿Qué opinión tiene al respecto?

No es un tema exclusivo de Navarra, sino que se está manifestando también en otras comunidades. Estoy convencido de que entre todos hemos de ser capaces de conciliar los diferentes intereses en aras al objetivo común: avanzar hacia una economía descarbonizada y sostenible.

A las empresas nos corresponde elaborar proyectos excelentes en cuanto a gestionar su afección al territorio, que cumplan escrupulosamente la normativa ambiental.

A la Administración, diría que clarificar quizá la planificación territorial para que no haya dudas sobre dónde se puede instalar un proyecto renovable y de qué características.

Hace falta mucha pedagogía para transmitir que cuando se instala un parque eólico se hace para producir energía limpia localmente, sustituyendo plantas de carbón contaminantes felizmente clausuradas o importaciones de petróleo.

A todos nos corresponde una cuota de responsabilidad en ese proceso. Es importante que hallemos fórmulas de redistribución de la nueva riqueza generada, para que parte de la misma permanezca directamente vinculada al territorio, en términos de creación de empleo, desarrollo local y fijación de la población.

La transparencia y la comunicación son esenciales para ello. Por eso, estamos fomentando procesos de diálogo entre los actores implicados para buscar las mejores soluciones posibles, sabiendo que, en cualquier caso, el cumplimiento de los objetivos contenidos en el Plan Energético de Navarra y en la futura Ley de Cambio Climático es un reto inexcusable que nos implica e interesa a todos.

¿En qué situación se encuentra el sector en el mercado laboral en Navarra? ¿Existen profesionales y perfiles cualificados suficientes para satisfacer la demanda de empleo?

Navarra cuenta con profesionales en las diversas actividades del sector renovable que se encuentran –dicho sea sin autobombo– entre los más cualificados del mundo. No es extraño encontrar hoy profesionales navarros en instalaciones en Estados Unidos, Australia, Sudáfrica, Chile o la India, por mencionar sólo algunos ejemplos. Esa misma cantera sigue activa, como resultado de años de apuesta por crear una estructura de formación de la máxima calidad y de una excelente colaboración entre los ámbitos formativo, tecnológico y empresarial, que debemos mantener y potenciar.


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