Sin apenas tiempo para saborear el hecho de haber conservado el sillón de alcaldesa gracias al apoyo de Geroa Bai y EH Bildu, Yolanda González (PSN) ya ha sacado del armario la ropa roja y blanca para disfrutar de unos días de diversión y desasosiego.
A falta de unas horas para que arranquen las fiestas, y a pesar de la experiencia que atesora, ¿cómo espera vivir estos días?
Con una mezcla de responsabilidad e inquietud, pendiente de que todo resulte según lo previsto y no haya sobresaltos pero también con la satisfacción de ver disfrutar de estos días a nuestr@s vecin@s.
¿Por qué ha decidido que sean los trabajadores municipales los que lancen el chupinazo?
Como reconocimiento a su callada labor. Creo que son un pilar fundamental e imprescindible del Ayuntamiento; su implicación en la buena marcha de nuestra ciudad va más allá de su obligación laboral. Además, a la hora de tomar la decisión también tuve muy en cuenta que la legislatura pasada no fue nada fácil para todos ellos, por lo que espero que también este acto sirva de punto de inflexión y cambio de tendencia.
¿Queda en el tintero algo que les gustaría organizar de cara a los próximos años de legislatura en este ámbito?
Me gustaría mejorar la calidad y diversidad de la feria de atracciones y crear un área para nuestros adolescentes; hay una franja de edad a la que resulta complicado dar una respuesta adecuada.
Ya en tono político. Repite en el cargo pero no sin suspense al imponerse UPN en los comicios. ¿Cómo fue el periodo de negociaciones?
El proceso de negociación se produjo dentro de lo previsible; un proceso de diálogo, comunicación y entendimiento ya que éramos muy conscientes de que había que llegar a acuerdos, y donde además facilitaba mucho el objetivo el hecho de llevar tiempo trabajando juntos.
Esta vez sí, necesitaba la ayuda explícita de EH Bildu. ¿Confiaba en su apoyo?
Absolutamente, porque además ya lo había tenido la legislatura anterior.
¿Cree que era necesario este acuerdo a tres para que no gobernase la derecha?
Más que para que no gobernase la derecha, el acuerdo era necesario para dar respuesta a esa mayoría progresista de nuestros vecinos y vecinas a los que no podíamos defraudar tras el refuerzo de los resultados electorales.
¿Cómo queda el reparto de áreas? ¿Han tenido que renunciar a la presidencia de alguna concejalía para llegar al acuerdo de investidura?
No hemos tenido que renunciar a nada a la hora de distribuir las áreas de trabajo. Geroa Bai tendrá Cultura, Educación, Juventud y Comunicación ; EH Bildu las áreas de Deportes, Participación Ciudadana y Turismo; y el PSN llevará Hacienda, Administración Municipal, Transparencia y Personal, así como también Promoción y Desarrollo Local (que engloba Comercio , Industria, Hostelería, Urbanismo y Empleo), Agricultura , Medio Ambiente, Sostenibilidad, Espacios Públicos, Políticas Sociales, Igualdad, Salud y Festejos.
El hecho de no tener mayoría absoluta, ¿es algo que les puede lastrar o, por el contrario, es algo positivo?
Creo que es algo muy positivo; utilizar como método de trabajo el diálogo y el consenso siempre enriquece, y más con las aportaciones de diferentes opciones políticas.
Van a tener que negociar todas y cada una de las decisiones. ¿Cuál es la idea de trabajo con Geroa Bai y EH Bildu? ¿Cómo cree o espera que sea la oposición de UPN?
Ya hemos demostrado que sabemos gobernar juntos y nos ha refrendado la mayoría de nuestros vecinos; salimos reforzados tras las elecciones ya que todos los grupos del equipo de Gobierno hemos ganado votos. Nuestro compromiso de seguir trabajando juntos priorizando las políticas progresistas va más allá de las siglas y de los intereses propios de cada grupo y, sobre todo, tiene un marcado carácter de responsabilidad que exige confianza, respeto, diálogo y entendimiento porque lo prioritario es gobernar democráticamente para todos y todas con un firme propósito de tolerancia, progreso y paz social. Confío que la oposición de UPN al menos sea más respetuosa que estos últimos seis años, que deje de buscar el conflicto permanente y solo espero que aprendan a ser una oposición firme pero respetuosa, coherente, responsable y, sobre todo, constructiva, que aporte algo positivo a Viana.
¿Qué espera de esta legislatura al frente del Consistorio, a diferencia de las anteriores?
Poder trabajar con un poco de calma y serenidad, sin sobresaltos. Mi llegada a la Alcaldía a mitad de legislatura con una moción de censura no fue fácil, los ánimos estaban un poco exaltados y solo teníamos dos años para trabajar, y en la última con dos años de pandemia y la guerra de Ucrania… Ha sido muy complicada.
¿Cómo valora la irrupción de Vox en Navarra?
Desde el absoluto respeto democrático a la voluntad de cada votante, la irrupción de Vox me hace pensar en retroceso, en vuelta a épocas muy pasadas y que todos deseábamos superar, en oscuridad, en muchos años de lucha para poder perder ahora derechos y libertades, pero también me hace pensar en cómo se transmiten los mensajes y en qué estamos haciendo el resto mal para que resurjan y atraigan este tipo de posicionamientos que atacan a lo más preciado que tenemos como individuos y como sociedad: nuestros derechos y nuestra libertad.
¿Cuáles son las principales carencias que tiene Viana y , por lo tanto, qué iniciativas quieren impulsar para paliarlas?
Yo no hablaría de carencias sino de retos; modernizarnos, sentar las bases de la ciudad del futuro, adaptarnos a los tiempos y a las nuevas necesidades… Que Viana siga creciendo, que siga siendo referente y que se distinga por su compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente sin olvidarnos nunca de nuestra esencia y del orgullo de nuestra historia.
Y, por el contrario, ¿de qué deberían sacar pecho?
Siempre de su gente, de los vecinos y vecinas que hacen que nuestra ciudad esté viva, tenga inquietudes, ganas de progreso, y de adaptarnos a los tiempos; ganas de seguir estando aquí, de permanencia por lo menos otros ocho siglos.