Muchas lluvias han caído desde que a principios de los 90 se formase en Tafalla el grupo de montaña Trinkete Taldea. Tras de sí, deja un legado incuestionable en la historia del montañismo local. En sus filas se han forjado montañeros que han subido todos los tres miles del Pirineo, las cumbres más altas de los Alpes (Mont Blanc, Punta Dufour, Cervino, Lyskamm…), de Dolomitas (Marmolada…), Atlas (Tubcal), Andes (Aconcagua, Huascarán), etc. Han alcanzado la cima del monte Lenin (7.134 m.) en Kirgistan, y han llegado a hacer algún intento a un ocho mil en el Himalaya. Además, Trinkete organizó 18 marchas y carreras de montaña por Alaitz, donde llegaron a participar más de 500 personas, dando a conocer una sierra desconocida para locales y foráneos, más allá de la Peña Unzué.

trinkete taldea dice adiós

A principios de los años noventa, un grupo de socios de Alaitz Mendizale Elkartea decidieron, aparte de realizar las típicas salidas dominicales con la sociedad, hacer otras los sábados con objetivos diferentes: tres miles del Pirineo, montañas con aristas y trepadas, marchas… Javi Fernandez “Raio”, uno de sus promotores, explica que “empezamos unos cuantos a hacer salidas regulares los sábados de una forma totalmente informal, no teníamos ni nombre; pero queríamos hacer cosas diferentes. En los comienzos estábamos Manolo, Urrutia, Amalio, Maika y yo; luego vino Andoni Berrotaran y más gente como Txetxi, Kanito, Miguel M. Gino, Fer… que compartía nuestros propósitos. Éramos jóvenes y no le hacíamos ascos a nada”, dice Javi.

Marchas de montaña

Debido a que todos eran aficionados a la pelota, decidieron llamarse Trinkete. Algunos miembros comenzaron a participar en diversas marchas que se realizaban por Euskal Herria; Tolosa, Baztan, Ameskoas, Tres Ermitas… Aquel furor los incentivó a organizar la suya propia. “En 1999 organizamos la 1ª Marcha de Alaitz/Alaizko 1. Mendi Ibilaldia. Entrelazamos las cimas de La Higa, Txanburu, Alaitz, Carrascal y Peña Unzué. El recorrido era de 25 km. Organizamos un autobús desde Tafalla y nos juntamos unas 30 personas”, cuenta Manolo, otro de los pioneros. Durante los tres años previos anduvieron acondicionando el terreno, ya que entones ir de la cima del Carrascal hasta la de Alaitz era casi imposible. También pusieron las cadenas que actualmente siguen en la bajada de La Higa de Monreal. De la bonita sierra de Alaitz no se conocía más que la Peña y la Higa, y gracias a la labor que se hizo de desbroce, limpieza y marcaje de recorridos, hoy es habitual ver a montañeros y korrikalaris por todo su interior.

Con 8 marchas organizadas a sus espaldas, el 14 de abril de 2008 se decidió formalizar el grupo. Trinkete ya era un club federado y podía organizar la marcha de Alaitz legalmente. Fueron entrando nuevos componentes al club, que ayudaron a preparar la marcha y a hacer otro tipo de actividades: Juampe I., Juanma C., Esteban S., Zaki, Mikel M., Marzelo S., Txurrero, Miguel Z., etc. Así hasta cerca de 50.

Otras actividades

Se elaboró un calendario de salidas de los sábados y se organizaron otro tipo de actividades: colocación de buzones (San Pelaio, Higa, Illon, Txanburu, Guerinda); organización de cursillos de escalada, de orientación, de manejo del GPS…; charlas, proyecciones, exposiciones diversas… También estaba el calendario festivo: Sagardotegi Eguna, Babarrun Eguna… Para despedir el año se fue a varios montes: Txindoki, San Donato, Aizkorri, Erga… Hasta que, en 2015, se decidió hacerlo en el refugio de Lepuzain, costumbre que continúa hoy en día. Sus componentes alternaban montes más sencillos con otros más exigentes, tanto en los Pirineos como los Alpes. A veces, los itinerarios se complicaban y de ahí surgió la palabra “Trinketada”.

En total se realizaron 18 marchas, pero dos fueron carreras de montaña, en 2013 y 2015, ya que se estaban poniendo de moda y la gente lo demandaba. Se denominaba Hiru Mugak Mendi Lasterketa. Se hacían 21,5 km y 1550 m de desnivel (también había una popular más corta y suave). Formó parte del Circuito Navarro de Carreras de Montaña.

La participación en las marchas iba in crescendo, hasta 500 participantes. “Para nosotros fue una faena, ya que tuvimos que dejar de tomar parte y dedicarnos completamente a la organización”, explican los organizadores. El arduo trabajo que requería menguó la motivación del grupo y en 2016 se organizó la última. Los componentes fueron cumpliendo años y las salidas de los sábados cada vez eran menos frecuentes. Además, surgió con fuerza el grupo “Mendigoizaleak” que hacía salidas los miércoles, puesto que sus miembros estaban jubilados, y muchos trinketeros ya dejaron de venir los sábados. En diciembre 2025, se decidió que había llegado el final.

Como había una pequeña remanente, se tomó la decisión de organizar alguna actividad de montaña y que Trinkete corriese con la mayoría de los gastos. Fueron tres: una exposición sobre la primera expedición vasca al Everest en 1974 con presencia de Txomin Uriarte; una sesión del Mendi Tour Films; y presentación del proyecto fotográfico “Mountain Dreams” de Javier Camacho. Finalmente, se preparó un buzón para ponerlo en el punto más alto de la sierra Guerinda, en Parapetos, y con ese acto simbólico poner fin a las actividades del grupo. “Trinkete desaparece oficialmente, pero el grupo de amigos que lo formamos sigue y seguirá”.