El colectivo Herri Antifaxistak ha denunciado este jueves que varios menores del Valle de Yerri continúan en situación de desescolarización al acudir en Arguiñano a la sede de la Fundación Maestro Ávila, a la que vinculan con la “extrema derecha” y que, según subrayan, no está reconocida como centro educativo autorizado por el Gobierno de Navarra.

La denuncia se ha visualizado en una concentración ante el Departamento de Educación, donde representantes del colectivo han dado a conocer documentación de Inspección Educativa que, según explican, ya advertía en 2014 de la presencia de niños y niñas en edad de escolarización obligatoria que no asistían a centros reglados, sino que acudían a la casa Bengoetxea, en Arguiñano, vinculada a dicha fundación.

Según esos informes, las familias afectadas estaban domiciliadas en el Valle de Yerri y la situación fue trasladada en su momento al entonces Departamento de Políticas Sociales, con la recomendación de que, si se consideraba oportuno, se comunicara a la Fiscalía de Menores. La inspectora educativa planteaba además que las autoridades competentes investigaran el caso al entender que podía tratarse de una posible situación de desprotección infantil.

En un segundo informe fechado en 2015, Inspección Educativa recogía que el responsable del centro reconocía que en sus instalaciones se atendía a menores en edad de escolarización obligatoria, una circunstancia que, según el propio documento, impedía considerar a esos menores escolarizados conforme a la legalidad vigente.

43 menores en 2021 y sin datos actualizados

Durante la concentración, los portavoces de Herri Antifaxistak recordaron que en 2021 eran 43 los menores que acudían a este espacio, aunque aseguran desconocer cuántos continúan actualmente en esa situación.

“El responsable de su escolarización, por mucho que quieran mirar para otro lado, es Derechos Sociales”, señalaron durante la lectura de un comunicado, en el que insistieron en que estos niños, niñas y adolescentes “no están amparados por un Proyecto Educativo” y carecen de expediente académico validado por profesionales autorizados.

El colectivo sostiene que estos menores se encuentran “fuera de las garantías que el sistema educativo y de protección de infancia debe procurarles” y considera urgente su incorporación a centros homologados de Navarra.

Reclaman cerrar o regularizar el centro

Herri Antifaxistak pidió de forma expresa que la escuela de Arguiñano “se cierre o se adapte a la normativa navarra”, al entender que la situación reviste especial gravedad.

Carteles exhibidos en la concentración de Herri Antifaxistak. Patxi Cascante

A juicio del colectivo, mantener a menores fuera del sistema reglado supone una vulneración de sus derechos educativos y de protección social.

Educación remite el caso a protección del menor

Fuentes del Departamento de Educación explicaron a EFE que la Administración educativa “no tiene ninguna competencia para actuar ni obligar” a que una persona física o una fundación solicite autorización como centro docente, ya que se trata de un procedimiento voluntario.

Desde el departamento subrayan que la autorización de un centro no puede iniciarse de oficio, sino únicamente a petición de sus responsables.

Educación recuerda además que, al no tratarse formalmente de un centro docente autorizado, Inspección Educativa no puede ejercer funciones de supervisión educativa ordinaria sobre sus actividades. Sí confirma, no obstante, que en su momento Inspección visitó las instalaciones y concluyó que los menores estaban desescolarizados, motivo por el que la situación debe abordarse, según señalan, desde el ámbito de protección del menor y no desde el estrictamente educativo.