Las escuelas de música Joaquín Larregla de Lumbier y Julián Gayarre de Roncal emprendieron en 2024 un camino de intercambio de conciertos. La idea surgió en las conversaciones entre el director Daniel Aristu Rebolé (Lumbier) e Izaskun Esparza Ojer (Roncal). El primer paso lo dio la lumbierina banda txiki al final de curso. “Fue una experiencia bonita y sencilla en la que participaron las familias; una excursión musical sin precedentes” recordaba Aristu.

Ayer, la escuela roncalesa devolvió la visita con un concierto en el cine de Lumbier, que sirvió de preludio a las fiestas txikis. Con el título Música del Pirineo, que engloba Salazar, Lumbier y Roncal y un espectáculo que combinó música tradicional y moderna, un repertorio variado protagonizado por agrupaciones de piano, saxo, guitarra, txistu..que. en su punto álgido, subió al escenario a 80 miembros de ambas escuelas al son de Combos y de la Batucada de Ronca. Fue un concierto intergeneracional, sin precedentes, con un alumnado de edades comprendidas entre los 7 años y los 80.

En el germen de estos encuentros está también el hecho de que ambas escuelas comparten profesorado: Raquel Ortega Bello, profesora de Canto ( Lumbier y Roncal y de Acordeón, en esta última) e Izaskun Esparza Ojer (directora en Roncal, a su vez, profesora de Lenguaje Musical y Piano Lumbier)

“Es un concierto rompedor, porque Lumbier está más acostumbrado a la música de banda”, añade.

La de Roncal es una de esas escuelas rurales del Pirineo que imparte todo tipo de música, un punto de encuentro, una oportunidad de aprender y de relacionarse, parte de la vida social con coros infantiles y adultos, guitarra eléctrica y clásica, piano, percusión, txistu, acordeón, saxo y aula de canto.

El intercambio es también de instrumentos porque cada escuela rural tiene los suyos. Y son, en resumen, una muestra de la diversidad enriquecedora que surge de la de los intercambios.

Mezcla y movimiento

”Queremos mezclarnos, y los intercambios sirven para este fin. Salir de las bandas clásicas, incluir otro tipo de repertorio y otros timbres; que se apunte la gente de todas las edades, sacar agrupaciones de instrumentos y hacer canciones”, apuntan.

La pasión por la música, que comparten quienes llevan la batuta, impulsa su ánimo para renovar las escuelas y actualmente trabajan nuevo plan de estudios para ampliar la oferta formativa el próximo curso. La de Lumbier, ofrecerá la asignatura de Canto. La idea es hacer dos grupos: infantil y , posteriormente, también una escolanía. También habrá Pandero y se incluirán Combos.

“La idea es que las personas adultas se pongan a tocar, sean o no parte del alumnado de la escuela”, explican.

Y poder seguir disfrutando de lazos que propician conciertos como el de ayer: 75 minutos de una velada musical de regalo.