osasuna se ha complicado su futuro él solito durante toda la primera vuelta. Nadie, incluso dentro de la plantilla, discute eso. Una vez reconocido este tema, lo ocurrido ayer en El Sadar con Estrada Fernández de protagonista roza lo esperpéntico. No es cuestión de errores del colegiado ni de esconder los de los rojillos, que los hubo. Es cuestión de actitud, de diferente trato incluso a la hora de dialogar y, miren por donde, esto a Osasuna le lleva pasando toda la temporada (y esto no ha influido en la situación del equipo, por si había que repetirlo). Ayer Estrada Fernández había amonestado a Fausto para el minuto 2 tras dos faltas, algo que condiciona el encuentro. Si su rasero para todos hubiese sido ese, pues adelante, pero no lo fue. Otro gesto que da para pensar: pasada la media hora, Estrada, con exagerados gestos le dijo a Mario que no perdiese tiempo con 1-0 o pararía el reloj. Bien. Pero podría haber hecho lo mismo cuando Sergio Rico hizo exactamente la misma acción en el minuto 80 con 2-3.
Son cuestiones seguramente menores, pero demuestran el talante que mostró el colegiado para uno y para otros. Y eso, la actitud del colegiado, es lo más reprochable.
Luego están las aptitudes de un árbitro para pitar un partido de Primera. Es discutible que Estrada Fernández haya pasado todos los exámenes y luego no vea una falta clarísima en un gol o “se le escape” el silbato en un balón que podía haber generado una ocasión de peligro para Osasuna.
Pero bueno, más allá de la queja poco más puede hacer Osasuna, ya que en el tinglado de Tebas, si no eres el Madrid o el Barcelona, tienes poco poder. Así que Vasiljevic se tendrán que centrar en arreglar los errores que tiene el equipo. Osasuna ha logrado anotar seis goles en los dos últimos partidos en casa pero solo le ha servido para sumar un punto, escaso bagaje para tanto gol. Las debilidades defensivas se explican, entre otras cosas, por esa nueva tendencia ofensiva con carrileros prominentemente atacantes como son Clerc y Berenguer. Ayer le tocó al de Barañáin ser más protagonista mientras que el catalán estuvo más eclipsado por la presencia de Mariano.
Pero, lo cierto, es que se ve un Osasuna muy distinto al de hace un mes, con una actitud muy diferente, con mucha más ambición y ganas de morder. El equilibrio recae sobre los hombros de Fausto, que sigue cumpliendo mucho sin balón y que cada vez se desenvuelve mejor con él en los pies.
Por delante, hay varias buenas noticias. La primera la vuelta al gol de Sergio León. Necesaria su aportación en lo que queda de temporada para poder competir contra cualquiera. Otro buen síntoma es Oriol Riera. Por mucho que hable algún desinformado sobre sus “últimos ocho años”, Riera aporta trabajo a destajo, presión y, además, goles. Y cada vez es más líder en el vestuario y referente en el osasunismo.
Derrota, como dijo Vasi, de las que duelen, pero Osasuna tiene una segunda vuelta para seguir demostrando una actitud ambiciosa y digna de este escudo. La aptitud, en Osasuna, va siempre por detrás de la actitud. Sin eso aquí no se triunfa.
P.D: Por cierto, ¿no estaba prohibida la entrada de animales a los campos de fútbol? Es que da la impresión que alguno se coló ayer en El Sadar para colgar una bandera en favor de Prenda. Que no vuelvan a pisar El Sadar (ni ningún estadio).