Decía Moncayola al acabar el encuentro contra el Mallorca que “el equipo lo ha dado todo y necesita descansar este verano”. Puede que tenga razón, que todo el lío veraniego, la frustrada emoción por la Conference durante esos meses de calor y la posterior eliminación a manos del Brujas, han quemado al equipo. Cuadra con lo que se ve en el campo. Pero va más allá del descanso. Osasuna necesita volver a tener hambre. Contra el Mallorca, que más que hambre tenía necesidad, el equipo volvió a mostrar en la primera mitad tintes de ese conjunto que enamoró al osasunismo, para después diluirse como un azucarillo en la segunda.

Es normal, ojo, no se confundan, que un equipo que tiene una necesidad como la del Mallorca consiga atosigar a otro que anda con los deberes hechos, pero con la racha que lleva a Osasuna sobrevuela el peligro de acabar en esta dinámica la temporada y no encarar la siguiente con buenas sensaciones. Especialmente con la cantidad de cambios que va a haber.

Pero es que el equipo transmite que ya es suficiente por esta temporada, que toca ir cerrando el chiringuito y pensar en la siguiente, aunque eso suponga acabar una de las eras más exitosas del club de manera tristona. 

Es que incluso eso parece que se traslada a la grada. Parece que parte del osasunismo, en general, está saciado, conformado con lo que tiene mientras se cubran ciertos mínimos. Y no hablamos ahora de lo deportivo.

Pero este es el cuadro que al final del partido del Mallorca pintaba Moncayola. Descansar. Desconectar, o lo que sea, pero este equipo necesita una nueva dosis de energía de todo tipo para afrontar la temporada que viene, ya que con este modo de quiero y no puedo es igual de peligroso que el de brazos caídos que tenían los rojillos.

Parece que Braulio se va a quedar con la que siempre ha parecido la primera opción, pero como repite sistemáticamente “lo importante es acertar”. Pues sea Rubi, Moreno o una apuesta de última hora, ya puede traer un buen chute de energía a este equipo porque desde que el capitán del barco dijo que se marchaba, el equipo no responde, aunque a veces da señales, como contra el Mallorca, de intentarlo. Y que vuelvan con hambre de verano. Por el bien del que venga y de todos.