El entrenador de Osasuna, Alessio Lisci, ha afirmado que quiere que su equipo vuelva a mostrarse como un conjunto necesitado para así cambiar la imagen de los últimos encuentros y, como consecuencia, poder aspirar a situaciones nuevas. "Quiero que volvamos a ser el equipo de jugarse la vida en los partidos, aunque no lo estemos haciendo. Si queremos jugar por cosas diferentes, debemos jugar con ese nivel de activación", ha indicado el técnico rojillo. Lisci no se ocultó en esta autocrítica. "El primer culpable soy yo", echó la vista atrás para acordarse del encuentro con la Real Sociedad. "Hay aspectos tácticos, cómo eres capaz de motivar al equipo, no sé si lo conseguimos, también el jugador debe poner de su parte, pero hay que volver a jugarse la vida en los partidos", enlazó entonces la primera reflexión.
"Somos humanos; si no, todos los equipos enlazaríamos rachas largas. Cuando enlazas rachas puedes perder cosas que luego... En esto, debes tener puntos de suerte. Por ejemplo, con la Real Sociedad haces un partido no bueno, pero tienes también un penalti que no es y otro que no se pita, circunstancias que se dan. Nos ha pasado tener un punto de suerte y ganas por ejemplo fuera, y pasa al revés y pierdes. En las rachas hay que meterlo todo en la báscula".
"Te acostumbras a lo bueno rápido", ha continuado. "Está todo igualado, cuando enlazas una racha te metes arriba. Tenemos que pensar que somos capaces de hacerlo, porque además lo hicimos en un calendario difícil. Debemos volver a tener esa confianza y consciencia de que lo podemos hacer con todos los rivales cuando todos hacemos las cosas bien".
"Es un equipo que siempre hace su partido, con personalidad", ha explicado Lisci sobre el Girona. "Tiene a uno de los mejores entrenadores de la categoría, también una buena plantilla. Va a ser un partido muy difícil y los últimos años aquí han sido encuentros complicados, aunque el año pasado se ganó. Jugar con el Girona es complicado y en la primera vuelta no nos dio para puntuar. Tenemos que hacer un mejor partido que la ida. Debemos hacer un partido como cuando nos enfrentamos a los grandes, en los que sabemos que tendremos momentos para sufrir".
"Víctor se lo merece"
El técnico rojillo se ha referido a uno de los hombres de la jornada, Víctor Muñoz, el nuevo internacional rojillo. "Estoy muy contento porque jugadores de esa humildad siempre se merecen lo mejor. El trabajo nunca miente, lo hemos dicho en varias ocasiones, y ojalá sea un fijo en la selección. Estoy muy feliz, se lo merece. Es una gozada trabajar en el día a día con él".
Lisci se ha puesto el último de la fila a la hora de reconocer que la internacionalidad del extremo también es un premio para el grupo. "Lo mío es lo último. Puedo hacer un buen trabajo si hay predisposicion y talento, como todos los entrenadores. Pero el mayor culpable de esta convocatoria es él, luego el club y sus compañeros. No hay jugador que destaque sin compañeros que ayuden. En el caso de Osasuna, no siempre ha tenido un jugador con la selección. Es un reconocimiento para él y para sus compañeros, un aplauso también".
Míchel: "Osasuna es un equipazo"
Por su parte, el técnico del Girona, Míchel Sánchez, ha reiterado este viernes en rueda de prensa que el único objetivo es llegar a la "cifra mágica" de 42 puntos para asegurar la permanencia y que cuando se llegue a esa puntuación se podrá "hablar de renovaciones, de Europa y de lo que sea". El entrenador rojiblanco ha admitido que ganar este sábado en El Sadar contra Osasuna sería un paso grande hacia la permanencia, "pero no definitivo" porque los 42 puntos aún están "lejos".
"Llevamos un año y medio muy duro. Estoy muy orgulloso porque estos jugadores han dado la vuelta a una situación muy difícil. Necesitamos llegar a esa cifra para estar tranquilos y seguros de que hemos conseguido el objetivo que nos pidió el club a principio de temporada. Después disfrutaremos de otras cosas, pero hemos sufrido mucho y tenemos que llegar a los 42 puntos", ha destacado.
En cuanto a su renovación, Míchel, con contrato hasta el próximo 30 de junio, ha reiterado que está "tranquilo" y "feliz" en Girona y ha afirmado que su preocupación es que el equipo continúe "de la misma manera que en los últimos partidos".
También ha asegurado que tiene "mucha suerte" de poder entrenar a un equipo que tiene "sentimiento de pertenencia" y "una cultura deportiva increíble", que ha dejado "de lado el ego negativo".
El entrenador madrileño ha avisado que Osasuna, "muy agresivo" en su casa, es "un equipazo" que juega muy bien hacia adelante porque tiene "verticalidad" y "mucha velocidad por fuera" y "un jugador diferencial en el área".
"Tenemos que ser capaces de dominar el juego, de finalizar jugadas y de que la pelota esté en su campo y no puedan mirar hacia adelante porque son muy buenos en el área. Budimir está entre los dos o tres mejores jugadores de LaLiga dentro del área y tenemos que conseguir que estén lejos de la portería", ha apuntado Míchel después de destacar también el balón parado del equipo navarro.