La Liga entra en la fase de definición porque ya se está en el último tercio del campeonato y la resolución final de la competición comienza a perfilarse. En el caso de Osasuna, el equipo de Lisci también se topa con este tramo definitivo en el que concretará si la permanencia ha sido el asunto único de la Liga o si da para más este curso con el nuevo entrenador. El osasunismo no necesita que le recuerden que la salvación en Primera es a cada temporada el máximo logro, como tampoco requiere que le tutelen sus ilusiones cuando considera que llega el momento de ver ambición en los suyos y de sentir que hay inconformismo para tener otras aspiraciones además de las obligadas.
Como todavía quedan muchos puntos por delante, continúa pendiente y abierto el reparto de puestos para jugar en Europa y en ese debate clasificatorio encaja el encuentro con el Girona. Empatados a puntos en la clasificación, la cita en El Sadar le sirve a los dos equipos para plantearse que la permanencia podría quedar refrendada con un triunfo que, paralelamente, también mantendría viva la aspiración de luchar por una plaza en alguna competición continental. El planteamiento no deja de ser sencillo, otra cosa es lo que dictamine el juego.
Los datos:
Dos que regresan: Rubén García y Raúl García han cumplido la sanción de un partido y regresan a la lista de Lisci.
Raúl Moro, citado: el extremo ha tenido problemas musculares a lo largo de la semana, pero finalmente ha entrado en la convocatoria.
Sus bajas: el Girona recupera a Thomas Lemar. Son baja Bryan Gil y Cristhian Stuani, además de los cuatro lesionados de larga duración: Donny van de Beek, Juan Carlos Martín, Portu y Ter Stegen.
Sin animar: Indar Gorri ha anunciado que permanecerá sin animar doce minutos en el encuentro de esta tarde en solidaridad con los últimos detenidos.
La cifra: 34 puntos los dos equipos Osasuna y Girona están en la zona media de la clasificación y están empatados a puntos.
A romper la racha negativa
Osasuna llega a esta cita después de tres encuentros decepcionantes, también aleccionadores para tomar medidas y mejorar. No se tiró a puerta en Valencia (1-0), se rescató un punto en el descuento con el Mallorca (2-2) y hubo desaparición frente a la Real (3-1). Un punto de nueve posibles que ha ralentizado la marcha hacia la zona alta. Para que no haya un parón, los puntos con el Girona son muy necesarios. De lo contrario, habrá que comenzar a abrazar la permanencia como única ocupación, que no sea preocupación.
Lisci recupera a dos sancionados, Rubén y Raúl García, aunque solo el primero va a tener incidencia en la alineación. Tampoco se espera ningún cambio en el once más allá del relevo de Rubén García por Moro, porque el técnico trabaja con un grupo de titulares definido en el que es difícil hacerse sitio. Otra cosa es que busque refresco para mejorar el ritmo competitivo, cosa de la que se mostró quejoso el entrenador al término del encuentro con la Real Sociedad. En la conferencia de prensa, el entrenador tampoco cerró la puerta a alguna variante, aunque tampoco clarificó hacia dónde podría ir. El eje, con Iker Muñoz como candidato, se presenta como una opción.