Representantes de las tres formaciones que integran el equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Pamplona han mantenido este jueves la primera reunión con el grupo municipal socialista para negociar los Presupuestos de 2025.
Por parte de EH Bildu han acudido a la cita Joseba Asiron, Joxe Abaurrea y Garbiñe Bueno; de Geroa Bai ha estado Mikel Armendáriz y Txema Mauleón de Contigo-Zurekin, mientras que por parte del PSN ha acudido su portavoz, Marina Curiel, acompañada de Xabier Sagardoy.
La reunión ha servido para tener una primera toma de contacto en torno a las cuentas municipales, con un repaso de la ejecución del presupuesto actual y el diseño de las principales líneas de las cuentas del próximo ejercicio.
Garantizar la mejora de los servicios públicos, reforzar el gasto social, impulsar los proyectos de legislatura y asegurar el cumplimiento de los acuerdos que hicieron posible el cambio de gobierno el pasado mes de diciembre, han sido el punto de partida.
También se han empezado a barajar algunas cifras, como la previsión inicial de gasto, que se sitúa en la horquilla entre los 272 y los 279 millones de euros, cerca de los mayores de la historia de la ciudad, y con un incremento sustancial con respecto a los presupuestos del presente año (266,9 millones).
La cifra no es exacta, ya que faltan por concretar los conceptos derivados de los agujeros dejados por UPN, la congelación de las tasas o la subida de la contribución provocada por la actualización del catastro 25 años después, pero podría ser el mayor Presupuesto de la historia de la ciudad, superando los 270 millones de 2007, con Yolanda Barcina en la Alcaldía.
Vista la sintonía existente desde que fructificó la moción de censura, se da por seguro que las cuatro formaciones progresistas serán capaces de reeditar el acuerdo que permitió en marzo aprobar el Presupuesto, lo que ha resultado fundamental para poner en marcha los proyectos pendientes.
Parte del trabajo ya está hecho, fruto de la reunión mantenida a principios de septiembre por las mismas cuatro formaciones donde se expusieron las prioridades de las distintas áreas municipales y las exigencias de gasto.
Superada esta fase, la parte más complicada de la negociación vendrá con las enmiendas que presente el grupo municipal socialista, que a buen seguro hará valer su papel trascendental y será exigente con las propuestas que considere prioritarias.
Acelerar la tramitación
Las intenciones del equipo de Gobierno pasan por acelerar todo lo posible la tramitación para que el anteproyecto presupuestario esté listo para su aprobación a finales de noviembre y que su entrada en vigor coincida, en el mes de enero, con el inicio administrativo del año.
No les hizo falta mucho tiempo para consensuar el presupuesto tras el relevo en la Alcaldía. Menos de 100 días después de aquella histórica sesión, las 4 formaciones acordaron en un tiempo récord un presupuesto de 266,9 millones de euros, el segundo más alto de la historia de la ciudad.
Hasta el relevo en la Alcaldía, el Ayuntamiento de Pamplona había aprobado su último presupuesto en diciembre de 2021, tras un acuerdo entre Navarra Suma y PSN en plena pandemia.
El pacto se rompió pronto y Enrique Maya tuvo que prorrogar el presupuesto de 2023, el último como alcalde. A su relevo, Cristina Ibarrola, no le fue mejor y tampoco fue capaz de buscar los apoyos necesarios. No llegó a presentar ninguna propuesta concreta.