Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo se han medido este miércoles en el Pleno del Congreso en plena escalada por la guerra de Irán, un duelo parlamentario que tiene lugar la víspera a que la Cámara Baja debata la convalidación del decreto anticrisis, que incluye rebajas fiscales para paliar los efectos del conflicto bélico en Oriente Próximo.
Sobre los apoyos necesarios para sacarlo adelante, la portavoz de Junts en el Congreso de los Diputados, Miriam Nogueras, avanzó ayer que su partido respaldará el decreto tras haberse incluido que los autónomos que facturen menos de 80.000 euros no paguen IVA, demanda traslada al PSOE y que será satisfecha.
Sánchez: "Esto es un desastre absoluto"
Sánchez ha aprovechado su comparecencia en el Congreso para hacer hincapié en su oposición a la "guerra ilegal". El presidente español ha vuelto a vincular su ''No a la guerra' con la postura de los 'populares' durante la guerra de Irak en 2003 durante el mandato de José María Aznar. El presidente del Ejecutivo ha marcado distancia respecto de lo que se hizo entonces, cuestionando la postura defendida por el expresidente del PP.
Por otro lado, ha querido lanzar una advertencia señalando que, además, "estamos en algo mucho peor". Por último ha acusado a Feijóo de hacer "seguidismo" de las decisiones del presidente estadounidense, Donald Trump, del mismo modo en que lo hizo hace 23 años el expresidente Aznar en tiempos de George Bush. En este punto, ha acusado al PP y a Vox de "cobardía y complicidad" por callar ahora ante la crisis en Oriente Medio.
"Esto es un desastre absoluto; es lo que han logrado los promotores de la guerra hasta la fecha", ha dicho Sánchez dirigiéndose a la bancada de PP y Vox al inicio de su comparecencia ante el pleno del Congreso para informar de la posición del Ejecutivo tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. Ha lamentado que Aznar arrastrara al Estado español a una guerra solo porque "quería sentirse importante", y ha pedido no cometer los mismos errores. "Callar ante la guerra injusta e ilegal no es prudencia y lealtad; es un acto de cobardía y complicidad", ha proclamado
"No elegimos las crisis pero sí cómo salir de ellas", ha sostenido en alusión al decreto diseñado por el Gobierno español para frenar la escalada de precios tras la crisis en Oriente Medio. A continuación, ha defendido las acciones lideradas por su Ejecutivo y ha llamado a la responsabilidad de los partidos a quienes ha instado abogar por la vía diplomática y la protección de la ciudadanía española. "Nadie sabe lo que va a pasar", ha alertado sobre su impacto en el corto o medio plazo.
Por último, y se ha mostrado confiado en que sea convalidado tras haber concitado el apoyo de Junts.
Crítica del PP por la tardanza
En su turno de réplica se espera que el presidente del PP eche en cara a Sánchez la tardanza del Gobierno español en aprobar la batería de medidas para mitigar las consecuencias de la guerra de Irán. En los últimos días, los 'populares' han acusado al Ejecutivo de entonar el eslogan 'No a la guerra' pero, paralelamente, "aprovecharse" del conflicto y seguir "haciendo caja" con la recaudación por la subida de precios.
Aunque el decreto anticrisis recoge rebajas fiscales anunciadas por Feijóo, el PP ha aconsejado al Gobierno español no dar por hecho su apoyo en el Pleno del Congreso porque, según fuentes del partido, solo votarán a favor si se incorporan "todas" sus propuestas.
Cara a cara
Esta es la segunda vez que Sánchez y Feijóo se miden este año en el Congreso --más allá de las sesiones de control de cada miércoles-- después de la comparecencia del pasado 11 de abril en la que el presidente español compareció para ofrecer explicaciones tras el accidente ferroviario de Adamuz. Ese día Sánchez definió el tren como un medio de transporte seguro y se defendió de las críticas por la regularización masiva de migrantes que Feijóo prometió revertir. Feijóo le echó en cara las derrotas electorales en Extremadura y Andalucía y ahora es previsible que insista en esa línea después de los comicios en Castilla y León, donde el PP ha vuelto a ser primera fuerza y puede gobernar con Vox, pese al crecimiento de los socialistas en esta comunidad.