Geroa Bai ha celebrado este sábado en el Fuerte de San Cristóbal un acto de homenaje a las víctimas del Franquismo, coincidiendo con el aniversario de la fuga de este penal, utilizado como prisión durante la dictadura.

En el acto han participado el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde; la vicepresidenta segunda del Gobierno foral y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo; la senadora de Geroa Bai y expresidenta de Navarra, Uxue Barkos; los consejeros Mikel Irujo y Fernando Domínguez, y los parlamentarios Pablo Azcona, Blanca Regúlez, Itxaso Soto y Mikel Asiain, entre otros.

En el acto se ha realizado una ofrenda floral junto a la placa que recuerda el Fuerte de San Cristóbal como “Lugar de Memoria Democrática”, reconocimiento que ha recibido recientemente en desarrollo del protocolo firmado este año entre el Gobierno de Navarra y el Estado.

El homenaje organizado por Geroa Bai busca “contribuir a la preservación de la memoria y al reconocimiento de todas las víctimas, poniendo en el centro los principios de verdad, memoria, justicia y reparación”.

Aurresku en el transcurso del acto de homenaje. Iñaki Porto

En el acto ha intervenido Irantzu Zabalza, concejala de Zizur Mayor y nieta de Fortunato Agirre —alcalde de Estella, fusilado en 1939—, que ha rememorado “la barbarie con que se encarceló, fusiló y exilió a muchísima gente solo por no pensar igual”. “En nuestra casa se ha hablado siempre y poco a poco de lo que había sucedido y se hizo de una manera natural, sin odio ni rencor. Así lo hizo mi amatxi Elvira, así continuó haciéndolo mi ama, Mirentxu, cuando nos fue transmitiendo a nosotros la historia de su aita y de lo que ellos vivieron como consecuencia de todo esto”, ha afirmado.

Zabalza se ha declarado “orgullosa” del trabajo realizado por el departamento liderado por Ana Ollo en el Gobierno de Navarra desde 2015. “Espero que se siga trabajando así, en colaboración con los ayuntamientos, y que se consiga sacar adelante todo lo que falta por mejorar y esclarecer”, ha explicado.

Por su parte, la vicepresidenta Ana Ollo ha destacado que el Fuerte de San Cristóbal es un “lugar simbólico, penal donde se vieron recluidos más de 7.000 presos por defender ideas contrarias al régimen franquista”. “Cientos de navarros fueron encarcelados sin haber sido sometidos a procedimiento judicial y llegaron también prisioneros de todo el Estado español, especialmente castellanos y gallegos, sobre todo tras la caída de territorios del frente norte”, ha indicado.

Ollo ha advertido de “las condiciones en que vivían estos presos, rodeados de hambre, frío, enfermedades y muerte”, y ha resaltado el apoyo que recibieron de mujeres, “muchas de ellas nacionalistas, que se organizaron en Pamplona para ofrecer su solidaridad, prestando apoyo, comida, ropa y efectuando visitas”.

La vicepresidenta ha explicado que el fuerte fue “el escenario de la fuga más importante de presos de Europa”. “Casi 800 presos escaparon del fuerte el 22 de mayo de 1938. 220 personas fueron asesinadas en su persecución, convirtiendo este monte y sus alrededores en una gran fosa”, ha señalado.

“Estamos aquí porque hace años se inició un camino por la sociedad civil, por asociaciones memorialistas, por investigadores que pusieron el Fuerte de Ezkaba en el mapa de la memoria, y en ello ha sido clave Geroa Bai, que desde que ha sido responsable de impulsar políticas públicas en el Parlamento y en el Gobierno ha situado como eje vertebrador la apuesta por la memoria y la convivencia, y así lo llevamos haciendo los últimos diez años en el Gobierno, superando políticas de Gobiernos de España y de Navarra, en una apuesta por una memoria integral”, ha señalado.