"En Navarra las penas del invierno se ahogan con la algarabía y el colorido de sus Carnavales, ofreciendo a lo largo y ancho de su geografía un amplio abanico de ritos durante estas fiestas", así es como desde la Web Oficial de Turismo de Navarra hablan de una de las celebraciones más esperadas de los navarros, el Carnaval.
Los Carnavales de Navarra: magia y tradición
Una fiesta en la que, tal y como así lo señalan desde este organismo, "brujas, osos, fantasmas de tela de saco rellenos de paja, carboneros, gigantes y bandidos con varas se adueñan de las calles de muchos pueblos y recuperan algunas de las danzas y rituales mágicos más ancestrales. La magia, el color y la tradición se funden y ofrecen al visitante una oportunidad única para conocer las costumbres más arraigadas de los pueblos rurales".
La fiesta ancestral de Navarra "donde cien cencerros ahuyentan los malos espíritus"
Una celebración de la que la prestigiosa revista National Geographic no ha querido perder la oportunidad de hablar. "En el enigmático Valle de Malerreka, en la denominada como Navarra Húmeda del Noroeste, se encuentra una villa conocida por sus estampas naturales, su rica herencia cultural y sus tradiciones y fiestas, algunas de ellas dignas de ver una vez en la vida. En esta localidad los carnavales no incluyen princesas, superhéroes o comparsas con elaborados trajes repletos de brillos realizando coreografías totalmente sincronizados. En este destino, donde su fiesta ancestral ha sido declarada de Interés Turístico de Navarra y Bien de Interés Cultural como patrimonio inmaterial regional, lo impactante es el sonido de los cencerros que se unen a toques de cuerno y a los gritos de ánimo que lanza uno de los curiosos personajes que encabeza el desfile", relata la periodista de viajes y estilo de vida, Rocío Jiménez, en la publicación.
Pero el relato de la publicación de viajes no se queda ahí. "Carnavales hay muchos, pero el de Ituren es, cuanto menos, uno de los más curiosos del país. Los orígenes de esta peculiar celebración se remontan, probablemente, a prácticas medievales y están enraizados en creencias ancestrales. La figura más representativa es el joaldunak, palabra compuesta por 'joare', que significa cencerro, y 'dun', que es el personaje que lo porta. La primera particularidad de esta celebración es que este pueblo celebra dicha fiesta de forma conjunta con el vecino Zubieta, el lunes y martes de la última semana de enero, un día en cada uno de ellos. En su desfile participan diferentes personajes como el oso, las bestias, los carneros y los ya la citados joaldunak. Los elementos más destacados de su indumentaria son los dos enormes cencerros de cobre que llevan sujetos a sus caderas y cuyo sonido, cuando atraviesan el bosque, pretende despertar a la tierra del largo letargo invernal para que vuelva a ser productiva en primavera. Este fuerte sonido sirve también para ahuyentar a los malos espíritus y propiciar la fertilidad", continúan relatando desde National Geographic.
"El lunes los joaldunak de Zubieta parten hacia Ituren y son recibidos por los del barrio de Aurtitz y juntos van hacia el barrio de Latsaga para cruzar el puente de Zubiburu y juntarse con los demás. Una vez están todos comienza el desfile que está formado con unas 40 o 50 personas que recorren todo el núcleo urbano para acabar en la plaza Mayor. A este le sigue el desfile de mozorruak (máscaras) y de las carrozas que son preparadas por los jóvenes de cada localidad. El camino tradicional discurre a veces por la carretera y otros tramos se adentran en las fincas recorriéndose en total unos 3 km. Antiguamente, este se realizaba completamente a pie y pasaban todo el día en la calle, pero ahora los tramos más largos se hacen en furgoneta y el tiempo se ha recortado, pero no la magia", añaden desde la publicación.