Apenas hace un mes la titular del Juzgado de lo Penal número 5 de Pamplona condenó a 21 meses de prisión a un vecino de la capital navarra por maltratar de forma habitual a su pareja. Lo destacable del caso es que la jueza denegó en esta ocasión la suspensión de la pena de cárcel, por lo que el encausado, actualmente en prisión, estará encarcelado para cumplir los 21 meses y otras condenas previas hasta finales de mayo de 2028. La pareja, que comenzó una relación sentimental en 2019, tuvo un hijo en 2021 que ha sido declarado en desamparo y se encuentra tutelado por el Gobierno de Navarra.

Desde el inicio, el inculpado ejerció un control férreo sobre su pareja, “controlando la manera en que vestía, y el teléfono móvil, para ver con quién se relacionaba”. Reaccionaba agresivamente en el caso de que viera que había mantenido una conversación con un hombre. Entonces, la insultaba y vejaba. Transcurrido un periodo de tiempo, las agresiones verbales se volvieron agresiones físicas, aunque, según recoge la resolución judicial, la víctima no interpuso denuncia alguna por ellas.

Estas agresiones, asimismo, iban acompañadas de “violencia ambiental”. “Los malos tratos físicos han consistido en agarrones del cuello, tortazos en la cara, estirones del pelo, empujones en los que le ha llegado a tirar al suelo”. Cuando la mujer estaba en el quinto mes de embarazo, en una discusión, el procesado “le propinó una fuerte patada en la tripa, que no llegó a tener consecuencias para su hijo”.

113 reclusos eran el año pasado

El ejemplo de este condenado sirve para acentuar que si bien la violencia de género está experimentando un ligero descenso en las estadísticas durante este año en Navarra, sigue siendo un fenómeno estructural, presente y persistente, y en el que a su vez cada vez se conocen asuntos de una mayor gravedad, de formas de sumisión más potentes (como las que se ejercen online o como en el caso en cuestión en el que no se permite a la víctima ni salir de casa) y agresividad a espuertas.

No es por tanto de extrañar que en las últimas cifras conocidas se refleje que los internos que cumplen condena en centros penitenciarios por violencia de género, es decir, agresores machistas que se encuentran en la cárcel ahora mismo en Navarra, alcance un número de 124 reclusos (el año pasado a estas alturas eran solo 113). La cifra de Navarra supone el 1,5% de la población de internos de todo el Estado por este motivo. La población encarcelada por violencia machista en el ámbito estatal asciende hasta los 8.297 varones que se encuentran presos por ello.

LOS DETALLES

+10%  respecto al año pasado

El año anterior 2024 había por estas fechas 113 personas ingresadas en prisión, mientras que durante este año hay once más. Por tanto, los internos que se encuentran en prisión por violencia machista han crecido en la Comunidad Foral un total de un 9,7%.

8.245 presos por violencia de género en todo el Estado

La población encarcelada por violencia machista en el ámbito estatal asciende hasta los 8.245 varones que se encuentran presos por ello.

2.117 casos activos de violencia machista en Navarra, 23 en riesgo alto y extremo

En el último informe conocido del sistema Viogen, que recoge todos los datos de denuncias de violencia de género en el Estado, se refleja que existen 2.117 casos activos de violencia machista en Navarra, con 22 víctimas en riesgo alto, una en riesgo extremo, 302 en riesgo medio y 1.702 en riesgo bajo de volver a sufrir una situación de violencia.


VIOGEN

En el último informe conocido del sistema Viogen se refleja que existen 2.117 casos activos de violencia machista en Navarra, con 22 víctimas en riesgo alto, una en riesgo extremo, 302 en riesgo medio y 1.702 en riesgo bajo. De todos estos casos conviene destacar que hasta 1.136 de las víctimas cuentan con menores a su cargo. En cuanto a los menores en situación de riesgo, 18 se encuentran en riesgo medio y uno en riesgo alto; mientras que según los casos de especial relevancia, 207 menores están en riesgo medio, 20 en riesgo alto y uno en riesgo extremo.

Todas estas valoraciones hacen referencia a la posibilidad de que esos menores, que han vivido y sufrido situaciones de violencia machista en su domicilio en las que la víctima era su madre, puedan estar en situación de riesgo de ser ellos víctimas de dicha violencia. Para ello los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado tienen en cuenta una serie de circunstancias familiares, contexto, antecedentes y agresividad, para valorar el riesgo de cada caso y si puede llegar a afectar o no al núcleo familiar. 

En los casos de violencia de género contabilizados ahora mismo en Navarra como activos también aparecen 28 mujeres víctimas que no han alcanzado siquiera la mayoría de edad, es decir, que tienen menos de 18 años y ya han sufrido algún episodio de violencia por parte de sus parejas y han denunciado el hecho. Son 22 menores las que se encuentran en riesgo bajo de volver a ser víctimas y 6 en riesgo medio.