El apagón de Estado español y Portugal del 28 de abril de 2025 fue un fenómeno inédito causado por múltiples factores sobre el que nunca se había teorizado, pero técnicamente corregible con medidas de control de voltaje, según estableció hoy la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E).
Múltiples factores
"No es sobre renovables, sino sobre control de voltaje (...). No hay nada en las recomendaciones que no se pueda hacer mañana. No es alta tecnología. El control de voltaje lo conocemos desde hace mucho", ha dicho el presidente de Entso-E, Damián Cortinas, en la presentación del informe final del organismo.
"No hay un único culpable. Y, de hecho, esa no era nuestra tarea. Nuestra tarea consistía en buscar las razones. Descubrimos que había varios factores que contribuían a ello, y la combinación de estos fue lo que lo provocó este incidente al final", ha añadido al respecto.
Conclusión
Así, el informe concluye que al histórico 'blackout' del sistema eléctrico peninsular se llegó a través de una secuencia que incluyó una combinación de fluctuaciones de voltaje y fenómenos oscilatorios, lo que provocó desconexiones generalizadas de generación en España, particularmente en recursos basados en inversores, seguidas de una cascada de desconexiones por sobretensión, para culminar en la pérdida de sincronismo del sistema ibérico con el resto de Europa.
Por su parte, el presidente del Comité de Entso-E, Damian Cortinas, ha insistido en subrayar que este fue un apagón de una magnitud nunca vista. "Este tipo de 'blackout' no existía, pero ahora sabemos que puede suceder y hay varias lecciones que podemos tomar de lo que ha pasado para prevenirlo en el futuro", aseguró.
Tormenta perfecta
Asimismo, ha reafirmado que no se puede responsabilizar del incidente a una sola causa, sino que "fue una tormenta perfecta de múltiples factores que contribuyeron al 'blackout'".
Cortinas ha apuntado que el problema fue "muy local", iniciándose en el sur de España y "escalando muy rápidamente", afectando a Portugal. "Solo se detuvo en los Pirineos antes de extenderse al resto de Europa. Pero al principio, fue un problema muy local. Cuando se observan todos los factores que contribuyeron al evento, el único que no es local fueron las oscilaciones interregionales", ha señalado, en referencia a las dos oscilaciones que, durante la media hora anterior al apagón, se observaron, para terminar desencandenando el incidente a las 12.32 horas de ese día.
Asimismo, el informe considera que, a pesar de la correcta activación de los planes de defensa del sistema, "la naturaleza y magnitud de los eventos en cascada provocaron el colapso total de los sistemas español y portugués en cuestión de segundos".
En lo que respecta al proceso de reposición del sistema tras el apagón, valora que comenzó de inmediato y se completó en 12 horas en Portugal y en 16 horas en el Estado español, gracias a procedimientos de restablecimiento "exhaustivos, estrategias de contingencia y el pleno compromiso de todos los agentes -operadores, generadores y demás-.