El dinero retenido en la Justicia navarra y que por ahora no se mueve de las cuentas de los juzgados para saldar multas, embargos, fianzas o indemnizaciones suma un buen pellizco, reflejo también de una litigiosidad creciente sobre todo en los pleitos civiles y mercantilles. Y ello pese a la reciente instauración de los MASC, los Mecanismos Alternativos de Solución de Conflictos, que impuestos por ley pretendían ser herramientas negociadoras obligatorias antes de acudir al juzgado, pero que al menos en las consignaciones judiciales no han tenido aún un efecto visible y reconocible.

La cantidad bloqueada en los juzgados de la Comunidad Foral a finales de 2025 ascendía a casi 25 millones de euros, tres millones más que el año anterior y una cifra que no se alcanzaba desde el año 2019, cuando se alcanzaban 27,9 millones de euros. El orden civil supone la mayor parte de la tarta. En esta jurisdicción se resuelven los asuntos de Familia (divorcios, pensiones de alimentos) y de discapacidad, y en los que sobre todo dominan los procedimientos relacionados con entidades bancarias, hipotecas, tarjetas revolving, aseguradoras, deudas de comunidades de vecinos o monitorios por impagos a grandes superficies o con empresas en situaciones de concurso de acreedores y procesos de Segundad Oportunidad. El orden civil suma en las cuentas de sus juzgados, aquellos de Primera Instancia y la Sección Tercera de la Audiencia, hasta 10,5 millones de euros. En cuanto a entradas de dinero en estos juzgados fueron un total de 34.503 (42,49 millones) mientras que hubo 30.124 (se correspondieron con 41,96 millones). A estos órganos judiciales hay que sumarles otros 7,8 millones de euros que se acumulan en los llamados juzgados mixtos, que son aquellos que son tanto juzgados de Primera Instancia civiles como juzgados de Instrucción, es decir, de investigación penal. Tal situación en Navarra se corresponde con los juzgados de fuera del partido judicial de Pamplona. Es decir, los de Tafalla, Estella, Aoiz y Tudela cumplen esa doble condición y la mayoría de las cantidades que tienen retenidas se corresponden precisamente con reclamaciones económicas propias del orden civil.

ORDEN CIVIL

10,5 millones de euros se mantienen bloqueados en la jurisdicción civil a final de año. En total, en los juzgados civiles, de Familia y mercantiles, hubo hasta 34.503 entradas de dinero que sumaron 42,49 millones de euros y hubo salidas de dinero por importe de 41,96 millones de euros, que supusieron 30.124 movimientos de salida. A todos estos procedimientos hay que unirles los 7,8 millones que se encontraban consignados en los juzgados mixtos, aquellos que son de Primera Instancia e Instrucción y que se encuentran en los partidos judiciales fuera de Pamplona, como Aoiz, Estella, Tafalla y Tudela. En estos juzgados se mueve la siguiente cantidad más importante de los juzgados navarros. Detrás están los penales, el orden donde se condenan los delitos con penas de prisión y multas e indemnizaciones. En Penal hay retenidos 3,66 millones.

No es de extrañar que en las Memorias de la actividad judicial se aluda recurrentemente a la situación de estos órganos judiciales de Primera Instancia como “preocupante” habida cuenta de la gran cantidad de procedimientos que acumulan, de la elevada litigiosidad en estos ámbitos, además de la elevada cifra de millones de euros que entran y salen de dichos juzgados al cabo del año, o que se mantienen retenidos en los mismos porque precisamente no se les puede dar destinatario a falta de una resolución firme.

El caso es que con estos mimbres de la Justicia navarra entra y sale a diario dinero de sus órganos judiciales. La cuenta de depósitos y consignaciones judiciales que dispone el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) mantenía bloqueados 25 millones de euros, que es el saldo que presentaba al finalizar el año pasado. Dicho dinero es el resultante de los movimientos de ingresos y salidas para saldar indemnizaciones, deudas, embargos o penas de multa. Entraron de los juzgados 93,3 millones y salieron de los mismos 90,3 millones.

Estas salidas de dinero se producen porque un procedimiento ya ha tenido una sentencia firme y por tanto dicho dinero lo reciben sus legítimos propietarios (por ejemplo una indemnización ya pagada y que se ejecuta y se le ingresa al beneficiario. A lo largo del año se han producido movimientos de entrada de dinero, que alcanzaron los 82.858 ingresos monetarios para llegar a los citados 93,3 millones de euros. Mientras, ha habido 70.092 salidas de dinero destinadas a resarcir a impagados, víctimas o demandantes que alcanzaron también los 80 millones.

Penal, contencioso y social

En Penal, aquella jurisdicción donde son condenadas las personas que hayan cometido un delito, es la jurisdicción donde más operaciones de entradas de dinero se realizan, muchas de ellas para pagar lesiones o daños causados por un acusado y en otras ocasiones porque varios delitos tienen obligatoriamente aparejada una multa como condena, aparte de otras posibles medidas. Acumula 3,66 millones de euros de saldo. Por su parte, en los órganos de lo Contencioso-Administrativo solo se retienen 356.233 euros y, por último, en lo Social, asciende a 2,57 millones la cantidad que se retiene por despidos, reclamaciones de cantidad, jubilaciones, o los procesos de invalidez o incapacidad que concede la Seguridad Social.