Qué pasaría en Navarra si no llegaran inmigrantes: menos empleo cubierto, menor crecimiento y dificultades para sostener sectores clavePatxi Cascante
Navarra perdería una parte decisiva de su capacidad productiva si no contara con población inmigrante en su mercado laboral. Los datos actuales reflejan que 41.566 personas de origen migrante están dadas de alta en la Seguridad Social en la Comunidad Foral, lo que supone el 13% de toda la afiliación. Es decir, aproximadamente uno de cada ocho trabajadores activos en Navarra ha nacido fuera de España.
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La cifra adquiere todavía más relevancia si se tiene en cuenta que el Gobierno foral calcula que unas 10.000 personas más podrían incorporarse próximamente con plenos derechos al sistema laboral a través del proceso estatal de regularización anunciado para los próximos meses.
Sectores donde Navarra tendría más dificultades sin trabajadores extranjeros
La ausencia de población migrante afectaría especialmente a actividades donde actualmente existe dificultad para cubrir vacantes:
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agricultura y campañas agrarias en la Ribera
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industria agroalimentaria
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sanidad, cuidados y atención domiciliaria
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hostelería y restauración
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construcción
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logística y transporte
En muchas empresas navarras, especialmente en zonas como Tudela, la Ribera o la Comarca de Pamplona, estos perfiles sostienen parte del funcionamiento diario.
Sin ese volumen de trabajadores, muchas empresas tendrían dos problemas inmediatos:
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puestos sin cubrir
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menor capacidad de producción
Menor crecimiento económico en Navarra
La propia presidenta María Chivite ha recordado que estudios de FUNCAS atribuyen a la incorporación de trabajadores extranjeros el 47% del crecimiento del PIB español desde 2022.
Si esa proporción se proyecta al caso navarro, significa que una parte muy importante del crecimiento reciente también está vinculada a la llegada de mano de obra extranjera.
Sin inmigración:
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habría menos cotizantes
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menor consumo interno
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menos actividad económica
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menor recaudación fiscal
Problema demográfico: Navarra envejece
Navarra comparte con otras comunidades un reto demográfico claro: envejecimiento de población y menor relevo generacional.
Sin inmigración:
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bajaría la población activa
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aumentaría la presión sobre pensiones
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habría menos personas en edad laboral
Esto afecta especialmente a servicios públicos, empresas y al equilibrio futuro de la Seguridad Social.
Riesgo para el sistema de cuidados
Uno de los ámbitos más sensibles sería el de los cuidados, donde miles de empleos dependen actualmente de personas extranjeras.
Sin esa mano de obra:
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residencias tendrían más dificultad para contratar
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aumentaría la presión sobre familias
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se encarecerían servicios asistenciales
Regularización: impacto directo para Navarra
El Gobierno foral quiere preparar este proceso porque esas 10.000 nuevas incorporaciones podrían aliviar déficits laborales en sectores con vacantes permanentes.
Además, al pasar a situación regular:
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cotizarán plenamente
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tendrán más estabilidad laboral
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aumentará la protección social
Conclusión económica
Sin inmigrantes, Navarra tendría:
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menos trabajadores y empresas
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menos crecimiento
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más vacantes sin cubrir
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más tensión en sectores estratégicos
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más dificultad para sostener el relevo generacional
Quince millones menos de habitantes en 2075
Un informe de la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia analiza por primera vez cómo sería España si hasta 2075 llegara un 30% menos de inmigración y concluye que todos los indicadores empeorarían: habría menos población, menos trabajadores, menor crecimiento económico y más dificultades para sostener el Estado del bienestar. Según las proyecciones, el país pasaría de los 55 millones de habitantes previstos a unos 40 millones, con una pérdida especialmente acusada en población en edad laboral.
Ese descenso tendría un impacto directo en el mercado de trabajo: de los 33 millones de trabajadores potenciales previstos para 2075 se bajaría a 24 millones, apenas dos más que en la actualidad. Los sectores más afectados serían agricultura, hostelería, educación y sanidad. El informe calcula que podrían desaparecer 220.000 explotaciones agrarias y 89.000 bares por falta de mano de obra, además de reducirse de forma notable la capacidad de respuesta en servicios esenciales.
En sanidad faltarían unos 64.000 especialistas, lo que elevaría la carga asistencial por médico pese a haber menos población. También el sector de los cuidados sufriría una fuerte tensión: con una población más envejecida, habría un 28% menos de cuidadores disponibles para atender a más de 2,7 millones de mayores dependientes. En educación, el escenario implicaría el cierre de unas 50.000 aulas entre primaria y secundaria.
Desde el punto de vista económico, la reducción migratoria provocaría que el PIB fuera un 22% inferior al previsto en 2075. Además, con menos cotizantes, cada trabajador tendría que aportar unos 2.000 euros más al año para mantener el sistema de pensiones. El saldo fiscal también sería negativo: la recaudación caería en torno a cuatro décimas del PIB, obligando a compensar esa pérdida con mayores ingresos fiscales
Reunión entre el Gobierno foral y la CEN
La presidenta María Chivite ha presidido un encuentro de trabajo con la Confederación Empresarial Navarra (CEN), para compartir el escenario y actuaciones que deben abordarse con motivo del proceso de regularización de personas migrantes que comenzará a tramitarse, según las previsiones del Gobierno de España, el mes que viene. Y, que tal y como ha señalado la Presidenta Chivite, supondrá “un beneficio para toda la sociedad”. Una reunión en la que también han participado la vicepresidenta segunda y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias, Begoña Alfaro, y la consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Mari Carmen Maeztu. En próximas fechas también se abordará esta cuestión con los sindicatos.
Chivite (centro), la vicepresidenta Alfaro (izda.), la consejera Maeztu, (dcha.) y representantes de la CEN.
El Ejecutivo quiere poner en marcha las herramientas necesarias para intensificar la labor de formación, recualificación y conexión entre el mercado de trabajo y las personas en situación de poder trabajar. Tal y como ha señalado la presidenta, la reunión “pretende ser un espacio para compartir escenarios y mecánicas de trabajo de cara a anticiparnos en esa tarea”.
En ese sentido, Chivite ha pedido colaboración para “dibujar ese mapa de oportunidades y perfiles, para que de manera colaborativa y coordinada podamos dar pasos certeros y ágiles en la tarea”.
Nuevas reuniones para identificar nichos de empleo
La reunión de esta mañana ha supuesto una primera toma de contacto, ya que, desde el departamento de Derechos Sociales, Economia Social y Empleo a través de la dirección general de Trabajo y el SNE, se van a establecer más encuentros a nivel técnico que permitan conocer las necesidades de mano de obra que tienen los distintos sectores empresariales a través de las 50 asociaciones empresariales que forman la Confederación Empresarial de Navarra CEN.
El Gobierno de Navarra quiere identificar y establecer los nichos de empleo más importantes para poder poner a disposición tanto de las personas que accedan al proceso de regularización como a las empresas contratadoras todas las herramientas de las que disponen las políticas activas de empleo: formación, orientación e intermediación y así facilitar que las ofertas de empleo tengan respuesta y los demandantes encuentren oportunidades.