Consultorio de nutrición: ¿Qué pasa en el cuerpo cuando dejas el azúcar durante un mes?Pixabay
Reducir o eliminar el azúcar de la dieta es uno de los cambios más habituales entre quienes buscan mejorar su salud. Sin embargo, el nutricionista Javier Fernández Ligero (@nutriligero) advierte de que el proceso no siempre es sencillo y el cuerpo atraviesa distintas fases de adaptación que conviene conocer para no abandonar antes de tiempo.
Los primeros días: el efecto “abstinencia”
En las fases iniciales, el organismo puede reaccionar con cierta incomodidad. El azúcar tiene un impacto directo en el cerebro, ya que favorece la liberación de dopamina y serotonina, asociadas al placer y al bienestar. Por eso, al retirarlo de la dieta, es frecuente experimentar síntomas similares a un síndrome de abstinencia.
Dolor de cabeza, sensación de cansancio, irritabilidad o falta de energía son algunas de las señales más comunes. También puede aparecer un mayor deseo por alimentos dulces, ya que el cuerpo está acostumbrado a ese estímulo rápido.
[CONSULTORIO] ¿Tienes dudas sobre alimentación o hábitos saludables? Envía tu consulta a lector@noticiasdenavarra.com y el especialista Javier Fernández Ligero las responderá.
La redacción de DIARIO DE NOTICIAS seleccionará las preguntas de los lectores que se publicarán en noticiasdenavarra.com, siempre acompañadas de la respuesta del nutricionista.
La adaptación del metabolismo
A partir de la primera semana, aproximadamente entre los siete y diez días, el organismo comienza a adaptarse. Al reducir el aporte de azúcares, el cuerpo recurre a otras fuentes de energía, como las grasas y las proteínas.
Este cambio hace que la energía sea más estable a lo largo del día, sin los picos y bajadas bruscas asociados al consumo de azúcar. La sensación de saciedad también mejora, lo que ayuda a reducir el picoteo constante entre horas.
Mejora digestiva y menos inflamación
Con el paso de los días, muchas personas notan cambios a nivel digestivo. Las digestiones suelen ser más ligeras y disminuyen molestias como la hinchazón, los gases o la pesadez tras las comidas.
Además, al reducir los picos de glucosa, también disminuyen los procesos inflamatorios del organismo, lo que tiene un impacto directo en la sensación de bienestar general y en la reducción de la grasa abdominal.
Cambios visibles en el cuerpo
Más allá de lo que ocurre a nivel interno, dejar el azúcar también puede reflejarse en el aspecto físico. La piel puede verse más limpia y uniforme, y el cabello ganar en calidad, ya que el organismo funciona de manera más equilibrada.
El especialista recuerda que estos cambios no son inmediatos, pero suelen empezar a apreciarse conforme el cuerpo se adapta a la nueva forma de alimentarse.
Un proceso que requiere constancia
El nutricionista recuerda que el principal reto no está en los beneficios, sino en superar los primeros días. Una vez que el organismo se adapta, mantener una dieta con bajo contenido en azúcares resulta más sencillo y sostenible.
Javier Fernández Ligero subraya que dejar el azúcar durante un mes puede suponer un punto de inflexión en la salud metabólica, siempre que se acompañe de una alimentación equilibrada y hábitos saludables.