Los agentes de la Policía Foral detectaron el año pasado a un total de 2.485 conductores que circulaban después de haber consumido sustancias estupefacientes, casi el doble que los 1.297 automovilistas que arrojaron resultado positivo en las alcoholemias a las que fueron sometidos, según la Memoria de Actividad de 2024.
Además, la Policía Foral denunció a 18.245 conductores por circular con exceso de velocidad, de los 147.100 que controló, y tramitó otras 368 denuncias en controles de transportes, en los que fueron inspeccionados 13.400 vehículos. Se cursaron 11.745 denuncias más por otras infracciones al reglamento de circulación.
Los agentes del Cuerpo autonómico atendieron el año pasado un total de 4.713 accidentes de tráfico, de los cuales 23 se saldaron con el fallecimiento de alguna persona, mientras que en otros 136 hubo personas heridas. En los 4.566 restantes no se lamentaron daños personales.
Asimismo, en el ámbito de la seguridad vial, la Policía Foral aumentó el número de actividades de formación y sensibilización dirigidas al alumnado. En concreto, se llevaron a cabo 98 actividades dentro del Parque Polo y otras 782 acciones fuera del mismo, con un aumento de participación en todos los cursos implicados en comparación con 2023.