La Policía Nacional ha detenido a tres varones en Pamplona como presuntos autores de delitos de desórdenes públicos y atentado a agente de la autoridad y a otro más por desórdenes públicos y lesiones, en el marco de la investigación de los disturbios que tuvieron lugar el pasado 30 de octubre en Pamplona.
Los incidentes se produjeron en las inmediaciones del campus de la Universidad de Navarra momentos antes de la 6 de la tarde del jueves 30 de octubre. En este lugar se iniciaron por parte de grupos radicales los disturbios que comprendieron agresiones a los agentes de Policía Nacional desplegados, a un periodista y a un estudiante.
Durante los disturbios, que después se desplazaron al barrio de Iturrama, los grupos tumbaron y quemaron contenedores y arrojaron botellas y objetos a los agentes de la VI Unidad de Intervención Policial, resultando finalmente cuatro policías heridos, uno de ellos por impacto de una piedra en la cabeza y dos más por artefactos incendiarios.
Además, un joven ajeno a los incidentes tuvo que ser trasladado al hospital con lesiones de gravedad, de igual forma que un periodista que presentó también lesiones de consideración tras ser golpeado y arrojado al suelo.
La investigación desarrollada por la Brigada Provincial de Información ha permitido la identificación de cuatro de los presuntos autores de estos hechos, los cuales han sido detenidos este viernes y han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número cinco de Pamplona.
Disturbios en Pamplona
Como se recordará, el agitador ultraderechista Vito Quiles se vio obligado a suspender el acto que tenía previsto celebrar en la Universidad de Navarra, tras la presión ejercida por la movilización antifascista convocada por diversos colectivos y la decisión de la institución académica de cerrar temporalmente el campus por motivos de seguridad. El evento, anunciado por Quiles como parte de su gira España combativa, no contaba con autorización del centro. El día finalizó con disturbios y dos detenidos.
Durante los incidentes, tras la llegada de un elevado número de jóvenes antifascistas que se sumaban a la convocatoria, la policía usó material antidisturbios. Posteriormente, los manifestantes se desplazaron a los barrios de Iturrama y Azpilagaña, donde los enfrentamientos con la Policía continuaron y quedaron volcados varios contenedores en mitad de la calzada. Los agentes hicieron uso de gas pimienta y lanzaron pelotas de goma, mientras que los antifascistas proyectaban botellas y otros objetos. Según fuentes policiales, dos personas fueron detenidas aquel 30 de octubre por su presunta participación en los incidentes y se registraron cinco heridos.
Cuatro de los heridos son policías nacionales y el quinto José Ismael Martínez, un periodista de 'El Español', que fue objeto de puñetazos y patadas y que presentaba una herida sangrante en el pómulo derecho, señalaron fuentes de la Delegación del Gobierno. El comunicador fue posteriormente evacuado del campus en una ambulancia hacia el hospital, donde recibió atención médica. Más información.