La oposición, en compás de espera

18.05.2020 | 00:47
Imagen panorámica de la bancada de Navarra Suma en enero de este año.

La mejora de la situación sanitaria, el delicado panorama económico y el avance de la desescalada dibujan las bases de una nueva fase de trabajo parlamentario. Tanto Navarra Suma como EH Bildu pueden jugar a dos bandas

Enfilamos la segunda quincena de mayo, y los partidos navarros comienzan a enfocarse en la reactivación económica. Si la desescalada avanza como se desea, el centro del debate pasará a ser económico, mientras el calendario avanza hacia el verano más atípico de nuestras vidas. También anómalo en lo político, pues no hay tiempo que perder de cara a impulsar una recuperación que se puede hacer muy sinuosa ante un otoño invierno de riesgo. Visto el panorama, ya se puede anticipar que en caso de rebrote, cualquier medida que se adopte en el Estado vendrá marcada por la confrontación y la polémica.

De momento, en Navarra, la comisión para abordar la reactivación económica medirá la temperatura y la actitud de cada uno de los partidos. De salida, hay un elemento prepolítico transversal a todas las formaciones: la preocupación por lo que viene y la consternación por lo sucedido. A partir de ahí, la política es búsqueda de acuerdos, pero también gestión de las discrepancias, y en materia económica, las diferencias afloran y aflorarán. Con todo, la situación en Navarra difiere de la del Estado. Aquí la oposición, estructurada en dos coaliciones de salida en posiciones diametralmente opuestas clarifica aparentemente el debate y facilita de entrada las cosas al Gobierno. Pero Navarra Suma y EH Bildu pueden tratar de competir entre sí en capacidad de influencia, pueden adoptar estrategias dispares como sucedió en los Presupuestos y hasta pueden unir votos en cuestiones concretas como a comienzos del mes de abril. Desde el punto de vista interno, Navarra Suma tiene algunos flecos internos por resolver, que pueden generar pequeños reajustes, en principio de matiz. Primero, por el Congreso pendiente de UPN, inicialmente previsto para el 5 de abril, quedó postergado por la epidemia y aún no tiene fecha. La segunda variable radica en Ciudadanos. Está por ver si el incipiente papel de Arrimadas en el Congreso de los Diputados genera algún tipo de vibración en Navarra, por más que a Ciudadanos el abrigo de Navarra Suma le resulte útil y cómodo. Sin embargo, en tanto que UPN pueda recuperar visibilidad para sus siglas dentro de Navarra Suma, y en la medida de que en el PPN la marcha de Ana Beltrán ha recortado el ya menguado peso específico que tenía el partido en Navarra, Ciudadanos puede subrayar algún perfil que le ayude a distinguirse.

al otro lado Mientras, EH Bildu confía en recuperar una interlocución fluida con el Gobierno, sabedora del valor de sus votos y del margen existente para el entendimiento. La actitud de EH Bildu en el Congreso de los Diputados, refuerza la tesis de que en Navarra la interlocución con esta coalición volverá a dar frutos negociadores, aunque roto el tabú de las sinergias entre Navarra Suma y Bildu, la oposición en puede enseñar sus dientes en bloque y complicar la vida al Gobierno.

navarra suma

Los sumandos frente a su espejo

Navarra Suma afronta su segundo año de existencia con posibles aunque ligeros reajustes internos. En primer lugar en UPN: no es descartable en la medida de que se consolide la mejoría sanitaria, que el Congreso de este partido se celebre a lo largo del verano desde un consenso ideológico entre los candidatos Javier Esparza y Sergio Sayas. La comisión organizadora de dicho Congreso podría tomar una decisión en este sentido a finales de este mes de mayo o principios de junio, de cara a fijar una nueva fecha siempre que la desescalada progrese adecuadamente. Respecto a la idoneidad de las fechas, el debate puede asemejarse al que rodea a la celebración de las elecciones en la CAV. Junio está ya a la vuelta de la esquina, por lo que se vuelve inhábil, y posponer la fecha a septiembre puede generar mayor incertidumbre, y en el peor de los casos, riesgo de una nueva suspensión. Así que no es descartable que el Congreso pueda realizarse en julio. Recuerden que por otros lares, hace casi 20 años, Rodríguez Zapatero se convirtió en secretario general del PSOE en julio del año 2000. Así que despojado el calendario en Navarra de la celebración de los Sanfermines y de las fiestas de Santa Ana, la política puede ocupar un espacio inusitado. En este escenario, con un ingrediente de tipo anímico, veremos por dónde se decanta Navarra Suma. A UPN se le atragantó la anterior crisis gobernando. Ahora le toca definirse desde la oposición.

Por lo que respecta al ámbito interno de Ciudadanos, cabe preguntarse si el instinto de supervivencia que ha mostrado Inés Arrimadas al frente de un partido derrumbado el 10-N, y esa nueva actitud frente a Sánchez, coyuntural, pudiese acabar generando algún tipo de fricción interna en Navarra Suma. Carlos Pérez-Nievas, portavoz de Cs Navarra, miembro de la Ejecutiva de Arrimadas y parlamentario de Navarra Suma, lo niega y afirma que la cohesión está asegurada. Pérez-Nievas sabe que fuera de Navarra Suma haría mucho frío, sitúa en un contexto de excepcionalidad los movimientos de Arrimadas. "No vamos a salir de esta metiendo el dedo en el ojo al Gobierno porque ha hecho cosas infinitamente mal", dice al respecto de la posición de la nueva presidenta de Ciudadanos. Pero advierte al mismo tiempo que cuando la situación esté controlada sin rebrotes, "llegará el momento de exigir responsabilidades políticas" y su partido será "el primero que estará con el mazo", seguro de que Europa marcará una línea ideológica cercana al credo económico de Cs. Pérez-Nievas imagina un Gobierno español sin Unidas Podemos, y con respecto a nuestra Comunidad, cree que Navarra Suma está en la línea que ha explorado Arrimadas. Respecto a la visibilidad de las siglas de UPN dentro de Navarra Suma, Pérez-Nievas le da la vuelta a la tortilla y aunque quita hierro al debate, plantea si la coalición "visibiliza a los minoritarios como debiera".

eh bildu navarra

Clima de diálogo con el Gobierno

La portavoz de EH Bildu, Bakartxo Ruiz cree que "estamos en un momento crucial; ahora lo que nos jugamos es qué tipo de salida social y económica queremos", y pone como ejemplo la experiencia de 2008 para descartar "viejas recetas, y soluciones que ya se han probado y no generan más que mayor desigualdad social como son los recortes y las recetas neoliberales". En ese diagnóstico espera "que nos podamos encontrar con el Gobierno de Navarra", al que le pide compromiso real con una salida "diferente" que dé lugar a una "sociedad más justa y solidaria", cuestionando "el modelo de desarrollo en Navarra en las últimas décadas". El éxito de EH Bildu en alguna medida también va a depender de la capacidad de influencia que tenga o se le otorgue a Navarra Suma en la hoja de ruta que dibuje el plan de reactivación. Bakartxo Ruiz le concede a la formación liderada por Esparza "cero credibilidad a la hora de hacer grandes soflamas por una salida social y el refuerzo de los servicios públicos" en vista de lo acontecido en la crisis anterior bajo el mando de UPN, con medidas cuyas consecuencias –afirma– "las seguimos padeciendo hasta hoy", a pesar de la "labor ingente" en la legislatura anterior para "sanear las cuentas. La parlamentaria de EH Bildu cree que Navarra Suma está alineada "con los grandes poderes fácticos de Navarra" que engloba "fundamentalmente" en la CEN y en las "grandes empresas". Un modelo "desarrollista que se ha demostrado insostenible en términos sociales y medioambientales". El riesgo "latente y palpable" puede generar, si la crisis se alarga, que un primer impulso en clave social quede cercenado por un posible giro restrictivo y centralizador, tras observar algunos sesgos de "tendencia autoritaria y recentalizadora" en la gestión sanitaria desarrollada hasta ahora por parte del Gobierno Central. Volviendo a Navarra, Bakartxo Ruiz valora una evolución positiva en la disposición al diálogo en el Gobierno foral, ya que a su juicio, "se ha dado cuenta de que es necesario negociar y llegar a acuerdos", corrigiendo un rumbo tomado "en un primer momento", tras un entendimiento en el seno de la oposición que sirvió, siempre según Bakartxo Ruiz, de toque de atención. Según la portavoz de Bildu, el Ejecutivo ahora "está actuando de otra manera, y estamos negociando y acordando. Por nuestra parte nuestra primera intención siempre es llegar a acuerdos con el Gobierno".

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