Una activista congoleña relata las vulneraciones de derechos en su país

Justine Massika es activista en una asociación que brinda apoyo a mujeres víctimas de violencia de género

20.02.2020 | 01:13
Justine Massika junto a Ani Urretavizcaya (Alboan), ayer en el Parlamento.

pamplona – La activista congoleña Justine Massika Bihamba se reunió ayer con la consejera de Relaciones Ciudadanas, Ana Ollo, para exponer el programa de actuación que desarrollan con víctimas de violencia de género desde la asociación Synergie des femmes pour les victimes de violences sexuelles (SFVS). Asimismo, acudió al Parlamento de Navarra en a una sesión de trabajo en la que también denunció otros casos de vulneración de derechos humanos producidos en su país por la guerra y la miseria en la que vive parte de la población.

La visita de Massika se enmarca dentro del programa Más allá de las fronteras, desarrollado por la ONG Alboan, que trabaja en las causas de las migraciones forzosas y las violencias de las personas que las sufren.

Durante el encuentro con la consejera, Ollo destacó el reconocimiento del Gobierno de Navarra a personas como Justine Massika en la lucha contra la violencia que sufren mujeres y niñas en desplazamientos forzosos en el continente africano. Por otra parte, expuso las líneas de actuación del Ejecutivo foral en este ámbito, como el trabajo para desarrollar el primer Plan de convivencia, Memoria y Derechos Humanos.

Desde que en septiembre de 2007, miembros de las fuerzas armadas congoleñas irrumpieran en su domicilio, agredieran a su familia e intentaran violar a una de sus hijas, Justine Massika ha dedicado su vida a luchar por el reconocimiento, recuperación y la justicia de las víctimas de violencia sexual en su país. Su lucha y sus continuas denuncias se han visto correspondidas en muchas ocasiones por el hermetismo y la indiferencia, y en otras por la violencia y el hostigamiento por parte de las autoridades de su país.

Por ello, la asociación SFVS cuenta con 35 asesores que se dedican a identificar, escuchar y asesorar a las víctimas de estas violencias. Ha atendido desde su creación a más de 8.000 mujeres, de edades comprendidas entre seis meses y 80 años.