Oteiza y Basterretxea, en diálogo en Alzuza
La Fundación Museo del escultor de Orio ahonda en la relación artística de ambos creadores, sus imaginarios y sus investigaciones en torno al espacio en una ambiciosa exposición
Desde que se conocieron en el año 1948 en Buenos Aires (Argentina), Jorge Oteiza (1908-2003) y Néstor Basterretxea (1924-2014) cultivaron una estrecha amistad y una relación artística que, con afinidades y divergencias, les unió en interesantes proyectos durante décadas.
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Ambos concebían el arte y la cultura como herramientas transformadoras de la sociedad y activadoras de colectividad, y fueron cómplices en ese camino, que ahora se recorre en una ambiciosa exposición.
Diálogo renovador
Inaugurada este miércoles 25 de marzo en la Fundación Museo Oteiza de Alzuza, Basterretxea-Oteiza. El problema del espacio pone en diálogo a estas dos figuras fundamentales en la renovación del arte de la segunda mitad del siglo XX.
A través de obras, documentos y materiales inéditos –cerca de 80 elementos en total–, y atendiendo a los lugares, proyectos y episodios que Oteiza y Basterretxea compartieron, la muestra, comisariada por Juan Pablo Huércanos y PeioAguirre y visitable hasta el 30 de agosto, propone una nueva lectura del intercambio creativo de estos dos artistas y su impacto en la cultura contemporánea.
La relación artística que mantuvieron entre 1952 y 1979 se analiza en el Museo Oteiza a través de seis casos de estudio o seis episodios clave: los trabajos preparatorios para el proyecto de la Basílica de Arantzazu (1952-1955); la exposición conjunta en la Sala Neblí de Madrid (1960); la Casa de Irun(1958-1975); el audiovisual Operación H (1963); el proyecto cinematográfico Ama Lur (1965-1968) y su vinculación con el grupo GAUR y los movimientos asociados a la Escuela Vasca; y el proyecto para la Fundación Sabino Arana (1979).
Exposición conjunta en la sala Neblí
En esta revisión, la referencia a la exposición celebrada en la galería Neblí de Madrid entre el 20 de abril y el 13 de mayo de 1960 –la única realizada conjuntamente por ambos artistas– ocupa un lugar central.
Gracias a la recuperación de algunas de las obras entonces presentadas, la muestra inaugurada este miércoles reformula el diálogo artístico que Basterretxea y Oteiza establecieron en aquel momento, que, como dice Juan Pablo Huércanos, fue “clave en sus trayectorias”. “Oteiza entonces anunciaba el final de su investigación escultórica y su desplazamiento hacia la arquitectura, con su famosa frase: Me paso a la ciudad; y Basterretxea advertía también el cambio en su obra, anticipando su entrada en la escultura, lanzándose a la conquista del problema del espacio”, ha comentado Huércanos en la presentación de la muestra, que cuenta con la participación de la Diputación Foral de Gipuzkoa y la colaboración del Ayuntamiento de Egüés y Artingenium, así como de Xabier Salaberria en el diseño expositivo.
En palabras de la presidenta de la Fundación Oteiza, Jaione Apalategi, Basterretxea-Oteiza. El problema del espacio “quiere ser un pequeño reconocimiento a ambos artistas, a ese caudal de iniciativas que fueron capaces de llevar a cabo a lo largo de sus vidas, que nos han legado y nos sigue inspirando, igual que su poderosa amistad”.
Un facsímil muy especial
Como complemento a la exposición, se ha editado un facsímil encartado del folleto publicado con ocasión de la citada exposición de Basterretxea y Oteiza en la sala Neblí de Madrid. Aquella publicación contó con un texto del arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza, que ahora se reproduce y al que siguen otros dos textos: El final del arte contemporáneo de Oteiza, en una carta enviada desde Lima en la que el escultor anunciaba el inesperado cierre de su investigación escultórica; y Espacio Plástico de Basterretxea, un texto fechado el 6 de abril en Irun y que opera como un manifiesto personal sobre las limitaciones del plano de las dos dimensiones, anticipando su entrada en la escultura.
“Paradójicamente, un mismo punto de encuentro sirvió para distintos fines a dos temporalidades singulares e irreductibles”, destacan desde la Fundación Oteiza.
La nueva exposición que alberga el Museo de Alzuza, que incorpora obras y referencias documentales de su colección y archivo, así como prestadas por la Familia Basterretxea Irurzun y entidades como Artium Museoa, Centro de Arte Reina Sofía, Museo San Telmo, Museo Bellas Artes de Bilbao o Fundación Juan March, entre otras, se enmarca dentro del proyecto DANOK Oteiza y se enriquecerá con una programación paralela que invita a 4 citas: un encuentro con los comisarios Peio Aguirre y J. P.Huércanos, este sábado 28 de marzo (12 horas); la proyección de la película Operación H de Néstor Basterretxea, el 16 de marzo; la proyección de la película Ama Lur de Basterretxea y Fernando Larruquert, el 30 de mayo; y el campamento infantil Cierzo (del 7 al 10 de abril), que partirá de las citadas películas Ama Lur y Operación H.
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