Asier Andueza Elía, que acaba de estrenar Cantando bajo las balas en DFeria (Donostia) y, de paso, compañía (Luna Hiena Interacciones Culturales), tiene una doble vertiente. La de creativo (dramaturgia y dirección) y la de gestor cultural (promotor del Programa LEB). Y “la IA ha irrumpido, sobre todo, en la parte de la gestión”, apunta, en conversación con este periódico en torno al Día del Teatro.
“Poco a poco se está convirtiendo en una herramienta, principalmente, para el análisis y la adecuación de los proyectos de cara a la búsqueda de financiación. También la uso para el diseño y análisis de indicadores de satisfacción del público”. Con todo, se reconoce receloso hacia el uso de las aplicaciones de IA “porque aún fallan mucho”. “Chat GPT se equivoca un montón y se inventa cosas; sólo se le puede preguntar sobre algo que uno domina; si no, te puede colar asuntos que no son”. Por eso cree que “la parte más útil es la analítica a partir de información concreta que uno aporta”.
En ese sentido le resulta práctica “por el gran volumen de información que estas aplicaciones son capaces de manejar y la rapidez de ejecución con la que trabajan”.
Por otro lado, todo lo que tiene que ver con “el diseño y concreción, por ejemplo de un festival”, sigo afrontándolo desde una perspectiva analógica”, aunque anticipa que la IA se integrará pronto en su trabajo “de una manera más orgánica”.
Dos usos creativos
En cuanto a su faceta creativa, cuenta que ahora está explorando dos usos a estas herramientas. Uno tiene que ver con la traducción de textos. “Me está permitiendo llegar a obras extranjeras desconocidas aquí y que no están publicadas en castellano”, indica. Eso sí, no cree que estas traducciones puedan evitar el trabajo de un traductor/dramaturgo, “pero sí para poder tener una primera impresión o para plantear una reescritura completa de cara a una versión personal de este texto”.
También está probando el análisis de textos, “sobre todo, textos propios”. “Cuando termino de escribir una obra, o a mitad de proceso, les interrogo buscando detectar fallas de estructura, de forma, reiteraciones indeseadas, lagunas…” “Me divierte probar y cuestionar mis propios textos”, continúa, aunque admite que el Asier Andueza Elía. Foto: Ondikol “gran problema” de la IA es que “es muy complaciente y muy pelota y tiende a decir lo que uno quiere oír”. “Yo intento volver locos a Chat GPT y Gemini y forzarles a buscar en sus propias contradicciones para detectar las mías”, dice.
Las crisis traen oportunidades
Sobre la posibilidad de que las nuevas tecnologías hagan peligrar el teatro, opina que las crisis suelen ser “una oportunidad para el cambio”, y esto “también lo será”.
Pero el teatro “no es sólo expresión y el arte no es sólo estética”. “Es pensamiento, es discurso, es ética… Además, y, sobre todo, es encuentro, es comunidad, es pensarnos juntos, es interrogarnos juntos y es vivirnos juntos”. “El teatro siempre es una experiencia en presente y en plural”, insiste. Y en todo esto cree que también “habrá un encaje para la IA”, que “se convertirá en una herramienta útil, también para la creación, también para el arte. De eso no tengo ninguna duda”, concluye Andueza, que, al igual que Natalia Huarte, también participará en la mesa redonda que civivox Iturrama acogerá este jueves, 26 de marzo, a las 19.30 horas.