El servicio de Inspección Educativa del departamento de Educación del Gobierno de Navarra acaba de ratificar en su puesto de directora del Conservatorio Superior de Música de Navarra (CSMN) a Arantza Lorenzo de Reizábal, que accedió al cargo, de manera interina, en marzo de 2024; fue nombrada de nuevo, en ese caso de manera extraordinaria, el 1 de julio, y se la volvió a designar, ya como titular, en septiembre. Esta serie de nombramientos ha generado el rechazo de parte del profesorado, al considerar que en enero de 2025 se debía haber activado el proceso electoral. 

Finalmente, el concurso de méritos para presentar candidaturas se convocó en enero de 2026, y se presentó solo un profesor del CSMN, el catedrático Iván San Miguel, pero fue excluido. La actual directora no se había presentado a ese concurso, según ha manifestado a este periódico ella misma. “El procedimiento ordinario del nuevo director o directora del centro quedó desierto por ausencia de candidaturas admitidas que cumplieran los requisitos”. Efectivamente, admite, “un catedrático del centro presentó candidatura, pero fue rechazado porque no cumplía, al menos, con la base primera apartados 1a y 1c, que son: tener una antigüedad de, al menos, 5 años como funcionario/a de carrera en la función pública docente, así como ejercer docencia como funcionario al menos durante 5 años en las enseñanzas que ofrece el centro”. Y continúa: “Yo no me presenté porque no cumplo este requisito, pero tengo una mayor antigüedad como funcionaria que el candidato que fue rechazado”. Así, al no haber candidatos admisibles, “el departamento de Educación activó el mecanismo extraordinario previsto para estos casos”, añade Lorenzo.

Arantza Lorenzo. Unai Beroiz

“Por logros organizativos y pedagógicos” 

Sin embargo, un grupo de docentes envió el lunes un correo a este periódico indicando que resulta “especialmente llamativo” que San Miguel “no fuera tenido en cuenta posteriormente para su posible nombramiento en la convocatoria extraordinaria, pese a haber sido el único profesor que mostró formalmente su disposición a asumir la dirección del centro, optando el inspector nuevamente por mantener a la misma dirección, ignorando tanto el clima interno del conservatorio como el demoledor informe psicosocial existente, así como la voluntad expresada por la mayoría de los profesores representantes en el Consejo Escolar, que habían trasladado su deseo de un cambio en la dirección del centro”.

Estos/as docentes se refieren al informe elaborado por el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, que arrojó datos alarmantes y que, en cambio, la directora calificó de “sesgado, parcial y tendencioso”.

Sobre su nombramiento, Lorenzo señala que desde Inspección “se llevaron a cabo entrevistas con docentes del Claustro y reunión y audiencia con los miembros del Consejo Escolar, quienes pudieron opinar libremente al respecto”; para, finalmente, “en reunión extraordinaria llevada a cabo el 6 de mayo, el Claustro fue informado por el Inspector sobre la existencia de dos candidaturas, una de las cuales tuvo mucho mayor respaldo que la otra. En atención a dicho respaldo, se elevó desde Inspección la propuesta de nombramiento”.

Algunos de los motivos aducidos por el inspector “para mi próximo nombramiento” fueron “los logros organizativos y pedagógicos” de la gestión de la persona al frente del centro en estos dos años. También “el notable apoyo que se me ha demostrado que tiene y el respaldo a su gestión por parte de profesorado y alumnado”; por el apoyo explícito del departamento de Educación, y, el que Lorenzo considera más importante: “Porque ella quiere continuar al frente del Conservatorio para poder desarrollar su proyecto de dirección”, informa la directora.

Comparecencia a un grupo de docentes designados por el claustro (diciembre de 2025). Javier Bergasa

“Deterioro” y deseo de cambio

En el lado contrario, el citado grupo de docentes califica de “preocupante” que “se intente trasladar la idea de que la directora cuenta con respaldo mayoritario del Claustro, cuando el sentir expresado de forma reiterada por numerosos docentes y miembros del Consejo Escolar es precisamente la necesidad de un cambio de dirección”. En este sentido, hacen referencia a la reunión mantenida con el claustro extraordinario del pasado 6 de mayo, cuando "el inspector justificó su decisión alegando supuestos méritos de la directora relacionados con la adaptación del centro a la nueva Ley de Enseñanzas Artísticas y con la elaboración del futuro Reglamento de Organización y Funcionamiento (ROC)". Sin embargo, defienden, "numerosos docentes cuestionaron dichas afirmaciones, señalando que fueron otros profesores quienes asumieron activamente gran parte de esos trabajos, incluyendo comparecencias parlamentarias y grupos de trabajo vinculados a la nueva normativa".

Asimismo, lamenta que Educación continúe “ignorando sistemáticamente la realidad interna del Conservatorio Superior de Navarra y el deterioro psicológico sufrido por parte del profesorado en los últimos años”.

Grupo pequeño, pero ruidoso

En respuesta, Arantza Lorenzo indica que este grupo de docentes del CSMN, "que envían de manera reiterada comunicaciones a los medios procurando dar una imagen negativa del centro y de esta directora, no ha querido colaborar en ninguna de las actividades que desarrollamos en el centro ni ha realizado ninguna propuesta a esta dirección para la mejora del clima laboral supuestamente 'tan deteriorado”.

"La realidad es que las mismas personas que denuncian la existencia de un deterioro del ambiente de trabajo son las que quieren generar un mal ambiente. De hecho, un número elevado de docentes me ha manifestado su hartazgo ante las actitudes beligerantes de este pequeño, pero ruidoso grupo de docentes".