Este lunes comienza el Barcelona Wine Week, cita imprescindible para mostrar el vino de las diferentes comunidades autónomas, con la presencia de marcas de nuestra tierra. Este salón profesional cuenta con la participación de más de 1.300 bodegas, con 26.000 visitantes profesionales hasta el miércoles.
La Asociación Bodegas de Navarra (ABN) va a exponer "calidad y diversidad", han indicado en una nota de prensa. Los miembros de ABN, que representan entre el 75% y el 80% del vino comercializado por la DO Navarra, confiesan su compromiso con "la identidad, la tradición y la innovación en un escaparate estratégico para compradores nacionales e internacionales", han resaltado.
¿Quiénes participan?
Por ese motivo, entre las bodegas presentes de la ABN se encuentran: Bodegas Alconde, Bodega Inurrieta, Bodegas Caudalía, Marco Real, Bodegas Ochoa, Bodegas Asensio, Grupo Príncipe de Viana, Bodegas y Viñedos Alzania, Castillo de Monjardín, Nekeas, Quaderna Via, Pagos de Araiz, Tandem, Ubeta Wines, Señorío de Sarría, Bodega Pago de Cirsus, Bodegas Irache, Bodegas Escudero –Hacienda Logos, Marqués del Atrio, Pago de Larrainzar, Piedemonte, Otazu, Arínzano y Bodegas Manzanos -última incorporación-.
La asociación, que vende el 100% de vino de pago de la Comunidad Foral y el 50% de la Denominación de Origen Calificada Rioja, ha manifestado que "estas acciones son clave para reforzar la visibilidad de los vinos de Navarra, construir relaciones comerciales y consolidar la proyección internacional de las bodegas, manteniendo la calidad y la personalidad de la región".
Ligado al pueblo
Por su parte, por primera vez, Bodega Eslava ha acudido a esta cita con un expositor propio dentro del espacio de la DO Navarra, con sus vinos junto a las nuevas añadas y centrado en la garnacha de la Baja Montaña, han explicado en una nota. "Proponemos catar un vino ligado al paisaje, al origen y a las personas que lo cultivan. Es la expresión de un pueblo vitivinícola que, a través de su cooperativa, reúne a 14 productores", ha subrayado.
Viticultura regenerativa
Además, Bodega Eslava acude con su apuesta por la viticultura regenerativa basada en microbiología autóctona. "Estamos participando en un proyecto de innovación que sustituye tratamientos químicos por microorganismos aislados del propio entorno (suelo, hoja y uva), con resultados contrastados en campo. Hemos logrado un excelente estado sanitario de las bayas, ausencia de residuos fitosanitarios y un equilibrio agronómico comparable al manejo convencional", ha especificado en un comunicado.
Esta iniciativa novedosa se ha trasladado a la bodega de esta villa, "con elaboraciones que refuerzan la identidad del territorio mediante el uso de levaduras autóctonas seleccionadas y una vinificación respetuosa, orientada a preservar la frescura, la estructura y el carácter único de la garnacha de montaña", ha concluido.