La empresa sevillana AGR Biogás SA ha indicado que continuará con el proyecto de la planta de biometano en Arróniz a pesar del revés que ha sufrido el proyecto por su paralización temporal debido a “un punto fácilmente subsanable”, han explicado fuentes de la empresa a este periódico.
Suspensión cautelar
El 15 de abril el Gobierno foral acordó en su sesión de los miércoles aceptar el requerimiento previo interpuesto por el Ayuntamiento de Arróniz contra la resolución que concedía autorización ambiental integrada y autorización en suelo no urbanizable a la compañía AGR Biogás. Por eso, esta iniciativa quedó suspendida cautelarmente, al igual que la tramitación del resto de proyectos incursos en la moratoria aprobada en el Parlamento foral el año pasado para este tipo de nuevas instalaciones de biometanización.
Uso de residuos y biometano
AGR Biogás quiere utilizar residuos agrícolas, ganaderos y subproductos agroalimentarios de industrias locales para hacer gas –biometano–, fertilizantes y digestato.
Contexto de la moratoria foral
En noviembre, Geroa Bai propuso una moratoria para suspender los proyectos de plantas de biometano durante dos años hasta que el Ejecutivo apruebe un decreto foral que regule la gestión de estiércoles y digestatos. El texto recibió el apoyo de EH Bildu y Contigo-Zurekin. Sin embargo, UPN, con el apoyo de PPN, introdujo una enmienda a la moratoria por la que cambió el texto, que finalmente también contó con el respaldo del PSN.
Requisitos y autorizaciones
Gracias a la nueva moratoria de un año o hasta dar luz verde a ese decreto, el proyecto de AGR Biogás en Navarra podía continuar, porque cumplía con el requisito de contar con la autorización ambiental integrada, incluida la evaluación ambiental y la compatibilidad urbanística. El 12 de noviembre del año pasado la directora general de Medio Ambiente, Ana Bretaña de la Torre, concedió la autorización ambiental integrada a la instalación de planta de biogás de Arróniz. El otorgamiento de esta autorización se publicó en el Boletín Oficial de Navarra (BON) el 6 de marzo después de subsanar unas erratas del texto para corregir que esta empresa no iba a usar animales como residuos.
El conflicto de la base territorial
En este camino, el Ejecutivo foral ha anulado la resolución de la autorización ambiental integrada argumentando que, AGR Biogás no dispone de autorización expresa por parte de los titulares de las 409 hectáreas comunales del Ayuntamiento para el tratamiento de digestato, por lo que el proyecto de la planta carece de base territorial suficiente para la aplicación en campo de los digestatos que fueran producidos.
Justificación de la empresa
“Conseguimos la autorización de los arrendatarios de estas 409 hectáreas de parcelas comunales por ser lo más lógico, procedimiento en el que estuvo de acuerdo el Ayuntamiento; y por ese motivo, no solicitamos dicha autorización al Ayuntamiento. De ahí que creemos que este punto es subsanable”, explican desde AGR Biogás.
Requisitos del tratamiento de digestato
El consentimiento de los titulares de las parcelas para el tratamiento de digestato es uno de los requisitos que exige la autorización ambiental y en la que se han basado las alegaciones presentadas por el Ayuntamiento de esta localidad, en referencia al área de terreno necesario para verter material sólido-líquido resultante de la descomposición sin oxígeno –anaeróbica– de residuos orgánicos en plantas de biogás.
Inseguridad jurídica y acciones legales
AGR Biogás señala que disponen en Arróniz de más hectáreas localizadas para el digestato, de las 1.500 actuales, pero que no tienen opción de subsanar la resolución. “Suspender un proyecto que tiene la autorización ambiental integrada crea inseguridad jurídica”, han denunciado desde la compañía sevillana. A pesar de esta situación, la empresa ha remarcado que continuará con la proyección de la planta de biometano, que está valorando los perjuicios que ha podido ocasionar a la empresa esta determinación y que sus servicios jurídicos están estudiando la posibilidad de adoptar acciones legales.