La Plaza Roja de Moscú volvió a vestirse este sábado de banderas, uniformes y discursos para conmemorar un Día de la Victoria – la gran efeméride rusa que recuerda la derrota de la Alemania nazi en la II Guerra Mundial-- marcado, una vez más, por la guerra en Ucrania. Pero detrás de la pompa habitual, la celebración de este sábado dejó una imagen distinta, con menos tanques, menos músculo militar y una tensión derivada de un frágil alto el fuego.

El presidente ruso, Vladimir Putin, encabezó el acto desde la tribuna instalada frente al Kremlin. Desde ahí aprovechó para volver a enlazar el pasado soviético con la ofensiva militar que Moscú mantiene en Kiev desde hace más de cuatro años. En su discurso reivindicó “el heroísmo del pueblo soviético” que frenó la invasión nazi durante la II Guerra Mundial --llamada Gran Guerra Patria en Rusia-, una contienda que dejó entre 20 y 30 millones de muertos en la antigua Unión Soviética.

Como viene haciendo desde el principio de la invasión de Ucrania, Putin recurrió a la historia para alentar a sus fuerzas en combate en la actualidad. "La gran hazaña de la generación victoriosa inspira a los soldados que hoy realizan operaciones militares especiales. Se enfrentan a una fuerza agresiva armada y apoyada por todo el bloque de la OTAN. Y, sin embargo, nuestros héroes siguen adelante", proclamó ante los asistentes al desfile.

"Nuestros soldados sufrieron pérdidas colosales, hicieron sacrificios colosales en nombre de la libertad y la dignidad de los pueblos de Europa. Se convirtió en la personificación del coraje y la nobleza, la fortaleza y la humanidad, y se coronó con la gran gloria de una victoria monumental", añadió el presidente ruso durante la celebración, que ocurría mientras los líderes europeos conmemoraban, también este sábado, el Día de Europa.

El desfile se celebró sin armamento pesado. EP

MENOS MÚSCULO MILITAR

El desfile por el Día de la Victoria de este año estuvo lejos de la exhibición de poderío militar a la que Moscú acostumbra. Por primera vez desde 2007, el Ministerio de Defensa ruso decidió prescindir de armamento pesado en la Plaza Roja: ni columnas de tanques ni misiles intercontinentales atravesaron el centro de la capital rusa. Tampoco participaron cadetes de escuelas militares ni organizaciones juveniles, aunque se mantuvo el espectáculo aéreo.

El pasado lunes, un dron impactó contra un edificio residencial de lujo situado a apenas seis kilómetros del Kremlin, un ataque poco común en una ciudad blindada por sistemas antiaéreos. Apenas unos días después, el viernes, Rusia denunció un ataque masivo con drones ucranianos que alcanzó objetivos desde el sur del país hasta la región de los Urales, a unos 1.700 kilómetros de la frontera.

Además, la celebración de este sábado ocurre mientras Moscú y Kiev mantienen un delicado alto el fuego de tres días --9, 10 y 11 de mayo--, auspiciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y durante el que ocurrirá un intercambio de prisioneros: 1.000 ucranianos por 1.000 rusos.

El Ministerio de Defensa ruso denunció este sábado que las fuerzas ucranianas estaban llevando a cabo violaciones generalizadas del alto el fuego con ataques a posiciones militares en territorio ruso, a los que Moscú respondió en consecuencia. Según el ministerio, "las Fuerzas Armadas ucranianas llevaron a cabo 1.173 ataques contra posiciones de tropas rusas utilizando artillería, sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes, morteros y tanques, y realizaron 7.151 ataques utilizando drones".

Por su parte, las autoridades ucranianas denunciaron que dos mujeres murieron y otras cuatro personas resultaron heridas en ataques rusos contra las regiones de Jersón y Dnipropetrovsk después de que entrara en vigor la tregua.

ZELENSKI: “RUSIA NO LOGRARÁ DIVIDIR NI FRACTURAR EUROPA”

Mientras Rusia celebraba la victoria soviética de 1945, las instituciones europeas conmemoraban el Día de Europa, aniversario de la declaración de Robert Schuman de 1950 que sentó las bases de la actual Unión Europea. Desde Kiev, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aprovechó la fecha para lanzar un mensaje dirigido tanto a Bruselas como al Kremlin. “Rusia no logrará dividir ni fracturar a Europa: ha habido muchos intentos, pero todos han fracasado. Y ninguno tendrá éxito”, escribió en la red social X tras conversar con el presidente del Consejo Europeo, António Costa.

El líder ucraniano insistió en que su país seguirá defendiendo “la independencia y el derecho de nuestro pueblo a elegir libremente su camino”, al tiempo que reiteró la aspiración de Kiev de ingresar plenamente en la Unión Europea. “Ucrania ocupará su lugar como miembro de pleno derecho de la Unión Europea. Nos estamos preparando para la apertura de clústeres y para nuevas decisiones”, afirmó.

Zelenski también confirmó que durante su conversación con Costa abordaron los últimos movimientos diplomáticos y el acuerdo para el intercambio de prisioneros alcanzado con mediación estadounidense. “¡Agradezco a Europa su apoyo a Ucrania!”, reiteró.