Con novedades, La Peluso volvió el sábado a rodar por los valles que rodean Irurtzun, un entorno natural privilegiado que lució en plena primavera. Tras un estreno fallido el año pasado, se pudo afrontar la subida cronometrada a San Miguel de Aralar, 9,39 km y 751 metros de desnivel; un desafío personal y un tiempo en la mente de muchos, los menos de 25 minutos que registró Paul Seixas (24:56) en la segunda etapa de la Itzulia. Y es que el corredor de Kern Pharma rebajó en 1:56 el récord que estableció Fabio Aru en 2014. El mejor tiempo ayer, 32 minutos, lo consiguió Asier Irigoyen. Entre la féminas fue Andrea Esteban con 45:08.

 “La subida a San Miguel motiva mucho. La gente cada vez viene más preparada y pide caña. Pero es muy duro y todavía quedan muchos kilómetros por hacer”, apuntó, Santi Moreno, coordinador de esta prueba cicloturista que aunque no es competitiva, tiene su parte de rivalidad. Asimismo, se pudieron completar los tres recorridos propuestos: uno largo de 155 km, otro mediano de 110 km y un último más corto de 87 km, una opción más que en ediciones anteriores. Pero con anuncio de alerta naranja al mediodía el pasado año la organización decidió que solo se hiciera el trazado corto.

La subida cronometrada a San Miguel de Aralar fue otro de los atractivos de La Peluso. N.M.

 En esta sexta edición participaron 1.170 ciclistas: 570 inscritos en el largo; 430 en el mediano y 170 en el corto. Sobre la marcha, algunos optaron por cambios de última hora en Lekunberri, sobre todo tomando el camino de vuelta a Irurtzun en vez de continuar hacia Leitza.

Si bien la mayoría era de Navarra y territorios de alrededor, también había participantes de otras comunidades como Madrid, Catalunya y Valencia, como el grupo de chicas de Alicante que no falla nunca. “Este año ha habido menos mujeres que en otras ocasiones, 98. Normalmente ronda el 10%, observó Moreno. 

Los primeros ciclistas del recorrido corto comenzaron a llegar poco antes de las once de la mañana, un goteo constante de personas que se alargó hasta pasadas las cuatro y media de la tarde. Para recuperar fuerzas les esperaba una paella popular.

“El tiempo ha respetado y ha salido todo muy bien. Ha habido un traslado por una caída bajando Madotz y se le ha llevado a observación. Más allá de ese accidente, la gente ha estado súper a gusto, que es lo que te llevas después de tanto trabajo”, apuntó Moreno, que también quiso agradecer la labor del medio centenar de voluntarios implicados en la organización.

Homenaje al equipo Reynolds de 1987

Esta marcha cicloturista comenzó su trayectoria en 2019 para conmemorar el 40 aniversario del nacimiento del equipo Reynolds y a su impulsor, Jesús Legarra, más conocido como Peluso. Este año tocaba al equipo profesional del octavo año, es decir, de 1987. Eran: Ángel Arroyo, Ángel Ocaña, Pedro Díaz Zabala, Herminio Díaz Zabala, Fernando Pacheco, Jesús H. Úbeda, Enrique Carrera, Melchor Mauri, Miguel Induráin, Rubén Gorospe, Julián Gorospe, Steohane Guay, Samuel Cabrera, Marc Gómez, Kari Myyrylainen, Frank Pineau, Dominique Arnaud, bajo la dirección de José Miguel Echávarri y Eusebio Unzué. Ayer acudieron los hermanos Díaz Zabala y Enrique Carrera, que cortaron la cinta. “Otros excorredores no han podido asistir porque se encuentran en Canarias participando en actos promocionales”, apuntó Moreno.

5.500 euros para las escuelas de ciclismo de Navarra

La Peluso también es un evento solidario. Este año se ha destinado el 10% de las inscripciones las escuelas de ciclismo de Navarra. “Hemos redondeado la cantidad y les hemos dado 4.000 euros, además de otros 1.500 euros aportados por Hydro”, apuntó Moreno. En Navarra existen actualmente nueve escuelas ciclistas. “Aunque hay algunas que económicamente están bien, otras no tanto. El ciclismo es caro y se intenta facilitar la equipación para que el dinero no sea un obstáculo para niños y niñss que quieran acercase a este deporte. Se trata de arrimar el hombro para que el ciclismo tenga buena salud”. Además, todos los años colabora con Aralar Txirrindulari Taldea, el club de referencia de la zona de Irurtzun.