Organizado por el sindicato LAB y varios colectivos, la semana pasada se organizó en Tudela una concentración junto al Ayuntamiento porque “la libertad de expresión está en peligro en Tudela”. El alcalde Alejandro Toquero (UPN) censuró de forma ilegal una exposición de la historia de esta fuerza sindical en el centro cívico La Rua que resumía los 50 años de LAB y coincidía además con los 40 años desde que LAB comenzó su trabajo sindical en la Ribera. Esta exposición ya se exhibió anteriormente en el Parlamento de Navarra, ya entonces UPN quiso vetarla. El Tribunal Administrativo de Navarra (TAN) falló a favor del sindicato LAB y tras este dictamen se convocó la concentración.

El alcalde mediante una orden directa publicada en redes, dictó la clausura inmediata de la exposición por considerar que la exposición incluía paneles que podrían sugerir una exaltación del terrorismo, entre estas imágenes que podrían se exaltación del terrorismo estaba una de Jon Idigoras que fue Secretario General de LAB y la citada fotografía fue portada de una revista en relación a una detención por una causa de la que Jon Idigoras fue absuelto y la otra imagen polémica era un cartel llamando a una manifestación de LAB con motivo del 1 de mayo celebración del día del trabajo.

Un momento de la lectura del comunicado. Cedida

Discriminación y desigualdad

El TAN he estimado íntegramente el recurso presentado por LAB y señala que “la actuación del alcalde de Tudela es contraria a derecho”, “una actuación desproporcional, sin amparo jurídico, sin motivación suficiente y dictada por un órgano manifiestamente incompetente y su cierre ha causado un perjuicio irreparable al sindicato LAB”, señalaron. En el comunicado indicaron que “el señor Toquero sabía y sabe, perfectamente , que dicha exposición no incita a la violencia ni exalta el terrorismo, su único objetivo es dañar la imagen y honor del sindicato LAB y ser mas chulo que nadie. Si tan convencido está, recurra la resolución que aún esta en plazo, pero comprométase a pagar de su propio bolsillo las costas cuando pierda el contencioso”.

Los organizadores indicaron que no se trata de un caso aislado: “censura, dificultades para usar espacios públicos, multas arbitrarias, discriminación al euskera, obstáculos a colectivos ... Esto es un ataque a nuestros derechos fundamentales. En los últimos años, muchas iniciativas sociales y culturales hemos sufrido trabas constantes por parte del Ayuntamiento de Tudela y de su alcalde. Lo que deberían ser procedimientos administrativos al servicio de la ciudadanía se han convertido en obstáculos, retrasos injustificados y barreras que buscan desgastar, desanimar e invisibilizar a una parte de esta población, no hablamos de casos aislados”.

En el comunicado se señaló que “mientras el ayuntamiento facilita, agiliza y respalda determinadas iniciativas, bloquea o dificulta otras en función de quien las promueve. Estamos ante una discriminación difícil de negar".

A este respecto hablaron de dificultades reiteradas para conceder permisos de actividades y concentraciones, limitaciones horarias arbitrarias fuera del periodo festivo, negativas al uso de electricidad y recursos básicos, dificultad para acceder al uso de espacios públicos, multas por cartelería mientras el propio ayuntamiento ocupa esos mismos espacios, denegación de subvenciones y apoyos culturales a espacios como la biblioteca pública, negativa a mejorar espacios como los patios de los colegios públicos o censura de contenidos y del uso del euskera.

“Mientras el ayuntamiento facilita, agiliza y respalda determinadas iniciativas, bloquea o dificulta otras en función de quien las promueve. Estamos ante una discriminación difícil de negar. Existe una desigualdad de trato que no puede justificarse como simple gestión administrativa. Un ayuntamiento no puede actuar como filtro ideológico”, aseguraron. Para concluir señalaron que “la enemistad manifiesta de UPN y el alcalde contra esta parte de la ciudadanía no justifica su ataque contra la libertad de expresión, que es totalmente contrario a los valores democráticos”. Por todo ello, pidieron “Toquero, ¡dimisión ya!”