Síguenos en redes sociales:

Quique

QuiqueUnai Beroiz

He leído con atención y admiración el artículo sobre Quique Ruiz, joven riojano graduado en Química, en posesión de dos másteres y actual investigador en laUPNA. El brillo intelectual de Quique es incuestionable, lo triste es que su cuerpo no responda físicamente a la misma velocidad que lo hace su privilegiada mente, debido a la enfermedad que padece. A lo largo de su vida, muchas personas han visto en Quique limitaciones, dificultades y escollos para salir adelante, mientras que otras se han fijado en el gran potencial del joven para alcanzar importantes y ambiciosos objetivos. Supongo que, debido a sus circunstancias, Quique habrá tenido que sortear y afrontar múltiples elementos físicos que para él habrán resultado ser barreras, aunque es seguro que las barreras más duras y difíciles de superar habrán sido aquellas que las propias personas establecemos, condicionadas por prejuicios y estereotipos que nos arrastran a tener una mirada muy sesgada hacia las personas con discapacidad.

La inclusión de Quique en la sociedad y la atención al desarrollo de sus potencialidades no son actos de caridad, son derechos fundamentales que tiene como ciudadano. Estos derechos, respaldados por la Convención de la ONU, deben ser desarrollados de acuerdo al marco legal de cada nación. A Quique, como es lógico, le preocupa que su enfermedad no esté siendo investigada debido a que es tan baja su incidencia, que no resulta rentable invertir dinero y esfuerzo en ello. Este asunto, siendo harina de otro costal, también debería ser regulado legalmente para que nadie se vea abocado al olvido científico por sufrir una enfermedad considerada rara.

Aunque suene a tópico, ni la salud ni el bienestar de la ciudadanía deberían ser medidos con parámetros económicos, sino de justicia y humanidad. Cada paso que se dé en la mejora de las condiciones de vida de las personas que padecen algún tipo de discapacidad repercutirá en la creación de una sociedad más justa y humanizada. Y cada euro que se invierta en este sentido será muy bien invertido.