Cada conflicto encierra una historia. A veces de dolor, otras de incomprensión, casi siempre de relaciones que se han ido tensando hasta romperse. Con motivo del Día Europeo de la Mediación, que se conmemora en Navarra el 21 de enero de 2026, desde el Colegio Oficial de Trabajo Social queremos acercar a la ciudadanía una forma distinta de mirar y afrontar los conflictos: la mediación y las prácticas restaurativas.

La apuesta del Colegio por la mediación nace de una inquietud profundamente profesional y humana. Todo comenzó en 2015, cuando un grupo de trabajadoras y trabajadores sociales empezaron a preguntarse si era posible intervenir antes de que el conflicto se cronificara y el daño fuera irreparable. Quienes trabajamos en el ámbito social sabemos que muchas veces acompañamos a las personas cuando el conflicto ya está muy escalado: separaciones altamente conflictivas, rupturas familiares, tensiones vecinales, situaciones de exclusión o procesos judiciales largos y dolorosos. Esa sensación compartida de llegar tarde fue el motor del cambio. La mediación se abrió paso como una alternativa coherente con los valores del Trabajo Social: dignidad, autodeterminación, participación y justicia social.

Desde el primer momento, el Colegio Oficial de Trabajo Social apostó institucionalmente por este enfoque, entendiendo que la mediación no es solo una técnica, sino una manera diferente de intervenir y de relacionarnos como sociedad.

La mediación ofrece un espacio seguro donde las personas pueden hablar, escucharse y construir acuerdos con la ayuda de una tercera figura imparcial. Pero desde el Trabajo Social, este proceso va más allá del acuerdo final. Se trata de devolver el protagonismo a las personas, reconocer sus necesidades y favorecer soluciones más humanas y duraderas.

Las prácticas restaurativas amplían esta mirada. No se centran únicamente en el conflicto o en la norma vulnerada, sino en el daño causado, en cómo ha afectado a las personas y en qué es necesario para reparar y restaurar los vínculos. Círculos de diálogo, encuentros restaurativos o procesos de facilitación permiten transformar conflictos complejos en oportunidades de responsabilización, reparación y aprendizaje colectivo.

El recorrido realizado por el Colegio Oficial de Trabajo Social en este sentido no ha estado exento de retos. Entrar en el ámbito judicial supuso enfrentarse a lenguajes y dinámicas nuevas. Sin embargo, pronto se hizo evidente el valor diferencial que aporta el Trabajo Social en la gestión de conflictos familiares y relacionales. La firma de convenios con el Gobierno de Navarra, con el Colegio de Abogados de Pamplona y con el Colegio de la Abogacía de Estella, así como el impulso del Experto en Mediación en Asuntos Jurídico-Privados junto a la Fundación UPNA, han marcado hitos fundamentales.

Estos avances han permitido intervenir en mediaciones intrajudiciales y procesos de facilitación restaurativa en ámbitos de alta complejidad, con altos niveles de satisfacción

y acuerdos, y han situado al Colegio como un agente reconocido en el desarrollo de las ADR y la justicia restaurativa.

Pero más allá de convenios y reconocimientos, lo que da sentido a este trabajo es acompañar a las personas en procesos difíciles y ver cómo, paso a paso, recuperan la palabra, el reconocimiento y la posibilidad de seguir adelante. Evidenciar cómo un conflicto se transforma y deja de ser solo dolor es, para muchas y muchos profesionales, uno de los mayores orgullos.

Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social entendemos que apostar por la mediación y las prácticas restaurativas es apostar por una sociedad donde el diálogo pese más que el enfrentamiento, donde el conflicto no se oculte ni se castigue sin más, sino que se aborde de forma responsable y humana.

Conmemorar el Día Europeo de la Mediación es una oportunidad para recordar a la ciudadanía que otra manera de gestionar los conflictos es posible, y que el Trabajo Social, desde lo colectivo y lo institucional, seguirá trabajando para hacerla realidad.

El autor es miembro de la Comisión de Mediación del Colegio Oficial de Trabajo Social de Navarra