Navarra presume de contar con un total de 272 municipios. Más de dos centenares de localidades y todas y cada una de ellas con su encanto. Porque la Comunidad Foral es naturaleza pero también es cultura e historia.
Navarra, una caja de la que parece que nunca dejan de salir sorpresas
"Desde sus hayedos hasta sus foces, atravesados por rutas mágicas que hablan de seres mitológicos, pasando por sus cuevas y sus leyendas de brujería, Navarra es una caja de la que parece que nunca dejan de salir sorpresas. Castillos y monasterios donde la realeza y la religión tejen los hilos del pasado, importantes paradas jacobeas en el Camino de Santiago, arquitectura única, pueblos que se bañan en ríos y ciudades con mucho que contar. Caseríos y valles donde desconectar del mundo y un sinfín de tradiciones", así es como desde le prestigiosa revista de viajes, National Geographic, invitan a sus lectores a visitar el territorio navarro.
El pueblo de Navarra que encandiló a Bécquer es "naturaleza, historia y patrimonio"
Navarra también puede decir que en su territorio se encuentra un municipio que encandiló a Bécquer "y donde se levantó el primer monasterio de una milenaria orden contemplativa", tal y como así lo ha hecho saber la prestigiosa revista de viajes National Geographic.
Así es como la Periodista de viajes y estilo de vida, Roció Jiménez, autora de la publicación, se refiere a dicha localidad: "En el extremo suroeste de Navarra, lindando con La Rioja y a orillas del río Alhama, se encuentra un destino que es naturaleza, historia y patrimonio, una localidad en la que bienestar y espiritualidad se funden regalando al viajero una experiencia única. Motivos para visitarla no faltan, desde sus aguas termales con propiedades curativas, cuya fama encandiló hasta a Gustavo Adolfo Bécquer, quien acudió a esta villa en busca de una solución de sus males y, ya de paso, de inspiración, pasando por su ilustre vecino Juan de Palafox y Mendoza, escritor y religioso que llegó a ser obispo en México y virrey en Nueva España a quien se le dedica una ruta. Pero la joya de la corona es su monumento más destacado, el primer monasterio cisterciense de la península".
El territorio al que se hace referencia no es otro que Fitero que, según se apunta en la publicación, "fue un hitero, es decir, un hito de tres reinos: Navarra, Castilla y Aragón, de ahí que durante la Edad Media fuera zona de disputas entre sus gobernantes. Aunque antes de estas refriegas medievales, la localidad ya era apreciada, sobre todo, desde que los romanos encontraran en sus aguas termales la cura para sus dolores y decidieran instalar baños públicos, espacios que también apreciarían, posteriormente, los musulmanes".
En esa misma línea, desde National Geographic indican que "hoy día, todo aquel que pase por este pueblo podrá probar por sí mismo las bondades de sus aguas que emergen a la superficie a una temperatura superior a los 46 grados en la Estación Termal Baños de Fitero, una de las más antiguas del país con instalaciones que datan de la época romana y una de las más famosas, pues por sus instalaciones han pasado todo tipo de personalidades y celebridades, como Bécquer o el papa Benedicto XV cuando era cardenal. Pero, el emblema de esta localidad es, sin duda, el Monasterio de Santa María la Real, considerado como el primer cenobio de la orden del Císter de la Península Ibérica; caracterizados por su vida monástica contemplativa, de oraciones y silencio. Declarado Monumento Nacional en 1931, fue fundado gracias a una donación de terrenos por parte de Alfonso VII de Castilla en el año 1140; y su arquitectura es el resultado de la combinación de diferentes estilos, como el románico y el gótico y fases constructivas".