Tras el incendio más grave del verano en Navarra, que arrasó 246 hectáreas en Carcastillo, vecindario, agricultores y autoridades han unido fuerzas para diseñar la recuperación del monte y reforzar la prevención. El consejero de Desarrollo Rural, José Mª Aierdi, junto a la alcaldesa Olaia Fraile y técnicos forestales, han recorrido la zona afectada y recogido las aportaciones de los agricultores que colaboraron en la extinción con sus propios medios, agradeciendo su implicación y abriendo vías para incorporar su experiencia a futuros operativos y planes de reforestación.
El incendio de Carcastillo se inició la noche del sábado 9 de agosto, como consecuencia de una acción humana todavía en investigación policial, en el pinar del Llano de Larrate, junto a la carretera de Figarol. A las pocas horas se elevó al nivel 2 del INFONA de emergencias durante cuatro días y finalmente terminó afectando a un total de 246 hectáreas, la mayoría de ellas de arbolado conífero (151 hectáreas), otras 23 hectáreas de cultivos y las 72 restantes, de terreno forestal no arbolado.
En las labores de extinción, participaron efectivos de Bomberos de varios parques de la Comunidad Foral, técnicos forestales y del Guarderío de Medio Ambiente, con el refuerzo de numerosos dispositivos aéreos del MITECO, Euskadi y Aragón, así como también colaboraron agricultores voluntarios de la localidad.
“Escuchar y trabajar sobre el terreno en prevención”
“El cambio climático va a agudizar inexorablemente, lo está haciendo ya en las últimas décadas, la frecuencia y virulencia de episodios extremos como los incendios, y debemos estar preparados y activar medidas adaptativas con antelación”, ha señalado Aierdi.
En este sentido, el consejero ha subrayado que para hacer frente a los incendios “resulta fundamental fortalecer durante todo el año medidas como la ordenación forestal, la silvicultura, la apuesta por la ganadería extensiva o las inversiones en equipamiento, pero tan o más importante que esto es escuchar y trabajar sobre el terreno, en sentido literal de la expresión, con las entidades locales, las personas del sector primario o las zonas rurales, que tienen mucho que decir en materia de prevención de incendios”.
Después del recorrido realizado por las zonas quemadas de Carcastillo, el consejero Aierdi y la alcaldesa Olaia Fraile han mantenido en la biblioteca municipal un encuentro con una decena de estos agricultores que ayudaron en el dispositivo de emergencia con sus propios tractores, a quienes han agradecido su predisposición y destacada colaboración en la extinción del incendio.
Aportaciones de los agricultores
Asimismo, el titular de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha conocido de primera mano las necesidades y carencias que las y los agricultores detectaron durante su colaboración en la emergencia. También ha tomado nota de las aportaciones que han realizado para mejorar la coordinación con los agentes locales y del sector primario, tanto en medidas de prevención como en las labores de extinción, y las posibilidades de incorporarlas de una manera regulada y con las máximas garantías a los operativos de emergencias que operan en un incendio.
En la reunión con el grupo de agricultores también han participado el director general de Agricultura del Ejecutivo foral, Ignacio Gil; el director del Servicio Forestal, Fermín Olabe; y la concejala local Belén Cortes, entre otros representantes municipales.
Aierdi y los técnicos forestales de su Departamento han trasladado al Ayuntamiento de Carcastillo la autorización para la corta de los pinares afectados y han explicado también las posibilidades de restaurar las zonas quemadas en la localidad.
Asimismo, han repasado, junto con los representantes municipales, las distintas actuaciones que la Dirección General de Medio Ambiente desarrolla en materia de prevención de incendios, entre inversiones en pistas, mantenimiento y limpieza de espacios forestales, mejora de infraestructuras ganaderas y pastos, trabajos silvícolas o realización de estudios, a lo que se suman labores de planificación y ordenación de montes. La suma de todas estas inversiones alcanzó el pasado año un total de 3,5 millones de euros.
La Comunidad Foral de Navarra, cuyos espacios forestales abarcan un 57% y un 42% de arbolado sobre su superficie total, cuenta con un 70% de este territorio ordenado bajo los instrumentos de planificación forestal –el triple de la media en otras comunidades autónomas-, lo que resulta una herramienta fundamental para diseñar planes de limpieza de monte y prevención.