Desde Gaza, resistir también es feminismo es el lema con el que mujeres gazatíes se suman a las actividades del 8M organizadas por Salam Gaza Nafarroa. El exponente es un mensaje-vídeo enviado por mujeres y niñas gazatíes a las mujeres de Navarra, en el que agradecen su apoyo y recuerdan que, en medio de la devastación, sostener la vida es un acto “profundamente feminista”.

Ola Arafat, presidenta de la asociación, mencionó que la vida para las mujeres y niñas que sobreviven en Gaza “cada día es un desafío. Muchas madres recorren kilómetros para conseguir agua, preparar a sus alimentos mientras la violencia lo destruye todo a su alrededor”. Asimismo, también mencionó que el feminismo, allí, no se trata simplemente de un “discurso”, sino que “es cuidar, proteger, sostener la vida bajo condiciones extremas porque lo cotidiano es una resistencia constante y resistir es una forma de feminismo”. Con todo, pese a la devastación, las mujeres gazatíes continúan construyendo futuro: “Ellas enseñan a sus hijas a no perder la esperanza y luchan para que sus voces no desaparezcan. Cada ayuda, cada gesto solidario que llega desde Navarra, se convierte en agua, comida, medicinas y, sobre todo, en dignidad y fuerza para seguir adelante”, valoró.

Pañuelo solidario feminista

Por esta razón, más allá de las reivindicaciones, también se hizo hincapié en lo que muchas mujeres y niñas gazatíes están sufriendo en su tierra y pusieron a la venta un “pañuelo solidario feminista” que tiene como objetivo recaudar fondos para Gaza que se destinarán, de forma íntegra, a “garantizar el acceso a agua potable, alimentos y apoyo sanitario para la población de Gaza”, expresó Arafat. De esta forma, indicó que cada pañuelo vendido equivale a “1.000 litros de agua potable para las familias de Gaza”. Se podrán comprar estos pañuelos en Geltoki mañana de 11.00 a 13.00 y de 18.00 a 20.00 horas, en la sede de Salam Gaza, ubicada en la calle Monasterio de Tulebras, 1, bajo; el sábado, desde las 10.30 horas en la Casa de las Mujeres de Iruña y, por supuesto, el domingo 8 desde las 11.00 horas.

Por su parte, Arafat también mencionó que el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, “florecemos entre ruinas. Las mujeres palestinas somos las guardianas de la memoria, tejedoras de esperanza y sembradoras de futuro. Aunque intenten silenciarnos, volveremos a cantar; nuestra voz cruzará cada pared. Hoy marchamos con las mujeres del mundo entero porque nuestra dignidad y libertad también son suyas”. Y repitió que hacen un “llamamiento a todas las personas que creen en nuestra dignidad de mujeres” porque el agua en Palestina está contaminada con patógenos mortales, es cara y se entrega irregularmente”, una situación que “tiene graves impactos en la salud y la vida diaria del pueblo palestino”.