Etxabakoitz continúa siendo la gran operación urbanística pendiente de Pamplona, con capacidad para albergar más de 11.000 viviendas en un ámbito clave para el crecimiento de la ciudad. Su ubicación, próxima a universidades, hospitales y el aeropuerto, lo sitúa como una de las zonas más estratégicas de toda la comarca.

Sin embargo, el proyecto acumula más de veinte años de retrasos. La dependencia del desarrollo del TAV, las modificaciones del planeamiento original y la complejidad administrativa han impedido hasta ahora su puesta en marcha. El plan, diseñado en un contexto económico muy distinto, ha tenido que adaptarse a nuevas necesidades y realidades.

En la actualidad, sigue habiendo una gran incertidumbre sobre la aprobación del proyecto. Su desarrollo será clave no solo para la vivienda, sino también para la reordenación del sistema ferroviario y la integración urbana de varios barrios.

La culminación de Ardoi y la mirada puesta en Guenduláin

Ardoi, en Zizur Mayor, se ha consolidado como uno de los principales focos de crecimiento residencial de la comarca en los últimos años, con un importante desarrollo de vivienda protegida. El nuevo planeamiento contempla la construcción de unas 1.800 viviendas, en continuidad con este ámbito y en nuevos suelos situados en el borde del municipio. La propuesta incluye también espacio para actividades económicas y reservas estratégicas para el futuro. Pese a este crecimiento, Ardoi presenta ya un alto grado de desarrollo, lo que limita su capacidad para absorber nuevas grandes demandas.

Más al sur, la comarca de Iruña podría experimentar un importante crecimiento con el paraje de Guenduláin, donde 50 constructoras y promotoras llegaron a desembolsar 100 millones por la compra de terrenos. Este gran desarrollo contemplaba 18.000 viviendas, el 88% protegidas, pero no ha habido avances desde que se aprobara la modificación inicial de los proyectos en 2020.