Juzgarán a un camionero y a su jefe por un accidente mortal en la A-68 en Tudela

El camión reventó una rueda y colisionó con la furgoneta de Miguel Ángel Rubio

09.02.2020 | 01:05
El camión volcado, y la furgoneta en la que circulaba el fallecido.

El camión reventó una rueda y colisionó posteriormente con la furgoneta que conducía Miguel Ángel Rubio.

pamplona - El Juzgado de lo Penal número 3 juzgará el próximo 17 de junio a dos acusados, un camionero y al jefe de su empresa de transportes de Tauste, por un accidente mortal ocurrido en la A-68 en Tudela en enero de 2016. En aquel siniestro perdió la vida Miguel Ángel Rubio París, conductor de una furgoneta de 46 años y vecino de Zaragoza, que fue arrollado por un camión que volcó, atravesó la mediana e invadió los carriles del otro sentido por donde circulaba el fallecido.

El juzgado archivó al inicio la investigación al entender que no existían indicios de delito en base a la reforma penal de 2015 que sienta cierta inseguridad jurídica en algunas imprudencias de tráfico, pero la Sección Segunda de la Audiencia corrigió su criterio por un recurso de queja de la acusación particular y ordenó practicar más diligencias. Finalmente, el juez ha decretado la apertura de juicio oral, en el que la Fiscalía no acusa por entender que la imprudencia no es constitutiva de infracción penal, pero en el que la acusación particular, que ejerce la familia de la víctima representada por el abogado José Antonio Blesa Lalinde solicita que se les imponga a cada uno de los dos acusados dos años de prisión por homicidio por imprudencia grave.

El escrito de acusación subraya que el fallecido conducía su vehículo sobre las 12.46 horas del 12 de enero de 2016 por el kilómetro 91,6 de la Autovía del Ebro (A-68), a la altura de Tudela. Fue entonces cuando un tráiler con remolque, conducido por el acusado Mladen H.T., vecino de Utebo y propiedad de la empresa Tomás Arrieta SL, de la que es representante legal el otro acusado, José Antonio A.A., perdió el control del conjunto de vehículos y se salió de la vía, volcando en tonel, pasando al carril en sentido contrario y causando la colisión de ambos.

UN REVENTÓN PARCHEADO Según la acusación, el choque se produjo debido al reventón de una rueda del camión, el neumático de la parte delantera izquierda, por lo que el vehículo se descontroló e invadió el carril por el que circulaba reglamentariamente Miguel Ángel Rubio París, junto a otro ocupante de la furgoneta que resultó herido grave. Junto al informe técnico complementario elaborado por la Policía Foral, la acusación aporta un informe pericial confeccionado por Centro Zaragoza, Instituto de Investigación sobre Vehículos, en el que se pone de manifiesto que "se observaron dos parches de reparación de dos anteriores pinchazos, lo que provocó que la rueda circulase con la presión baja, y es por ello por lo que se produjo el reventón de la misma". Según el escrito, en su declaración en el juzgado, el camionero manifestó que conocía el estado de la rueda, que no se le había dado información específica, y su jefe, a pesar de ser advertido, no había procedido a subsanar los defectos de dicho neumático. En el juicio no se reclama responsabilidad civil al haber sido satisfecha la indemnización correspondiente por la aseguradora Mapfre.

La Audiencia ordenó reabrir la causa al entender que en ambos informes técnicos se "aportan datos suficientes" como para que se practicaran las declaraciones de los encausados, que hasta entonces no se habían producido. En el atestado policial "se señala directamente que un reventón del neumático delantero originó el siniestro, puesto que el conductor perdió el control, derivó a su izquierda, se salió de la vía, chocó con la bionda de protección y, durante ese desplazamiento, vuelca en tonel arrastrándose por la calzada hasta el otro sentido de la autovía e interrumpió la trayectoria de la furgoneta del fallecido".

El informe del Centro Zaragoza trató de aclarar si el reventón causó el accidente o se produjo al chocar el camión con la bionda. Y la pericia, en este caso, se inclina con claridad por considerar que "el reventón fue previo y que la causa, con toda probabilidad, fue la degradación del material producida por rodar bajo de presión a consecuencia de ir pinchado, lo cual produjo el calentamiento anormal del caucho y desembocó en el reventón". Junto a este pésimo estado de mantenimiento del neumático, cabe apuntar que dicha rueda estaba instalada en un tractocamión con semirremolque que transportaba 24.820 kilos de lingotes de aluminio. La Audiencia reconoció que debido a dichos indicios los hechos "sí podrían constituir una imprudencia penalmente relevante, a la vista del estado previo del neumático, que presentaba numerosos pinchazos, y debía "valorarse la previsibilidad del resultado, habida cuenta de que un gran vehículo con una pesada carga".