Agus Barandiaran trikitilari, fundador y líder del grupo korrontzi

“En esta película me he expuesto muchísimo, pero ha merecido la pena”

El músico vizcaíno comparte en ‘Basque Selfie’, desde hoy en Golem Yamaguchi, una experiencia traumática de su vida que aborda el tema de la tradición como legado

08.02.2020 | 18:25
Barandiaran, en un momento de ‘Basque Selfie’, que llega hoy a las salas.

pamplona - ¿Qué pensó cuando Joaquín Calderón le vino con la idea de hacer una película sobre lo sucedido con Asteinza, su caserío familiar? ¿Cuál fue su primera reacción?

-La verdad es que yo ya tenía algunas ideas en la cabeza para llevar mi historia a algún tipo de documental o cortometraje, pero nunca pensé en llegar a la gran pantalla... Eso era inviable. Estaba en ese punto cuando las casualidades de la vida nos hicieron coincidir a Joaquín y a mí en un concierto. Nos conocimos, hubo buenas sensaciones y al momento él me dijo tú tienes una historia que contar. Y al día siguiente ya estábamos trabajando en ella. Yo quería plasmar y al mismo tiempo denunciar una situación injusta, la tradición es un bien de todos y algunas veces no tenemos conocimiento de lo que nos están quitando.

¿Cómo vivió las distintas etapas del rodaje?

-El proceso ha sido duro... Tanto con Joaquín cono con Izaskun, la guionista. La idea de la película fue avanzando y consolidándose, pero la verdad es que, por mucho que te lo esperes, al final no sabes muy bien dónde te metes... Por eso es cuando empezó el rodaje cuando peor lo pasé... Una cosa es interpretar escenas y otra cosa es volver a recrear y vivir situaciones durísimas que has vivido en tus propias carnes... Durante el rodaje no sabía distinguir entre la realidad que había pasado años atrás y el momento que se estaba recreando, porque para mí este último también era totalmente real.

¿Cómo se adaptó a tener que hacer de actor siendo músico? ¿Qué es lo que más le costó en ese sentido?

-La verdad que ha sido un lujo poder interpretar y recrear un trozo de mi vida, y, para ello, además de con la confianza del director, he contado con actores de primera línea a mi lado. Con ellos ha sido más fácil llevar mi papel adelante y han suplido perfectamente todas las carencias de un músico metido a labores de actor. Por ejemplo, la complicidad con Itziar Ituño ha sido primordial. Ha sido todo un placer trabajar con ella, y todo el éxito que está obteniendo en estos momentos lo tiene más que merecido.

¿Cómo fue el trabajo con ella?

-Los dos llevamos el mayor peso de la película, fueron jornadas intensas de trabajo, pero con ella ha sido fácil. Comprendió perfectamente el mensaje de la película y empatizó totalmente conmigo y con mi historia... Solo tengo palabras de agradecimiento.

¿Qué ha aprendido durante el proceso?

-A escuchar, a dejarte aconsejar, a no tener miedo a saltar al vacío... En esta película me he expuesto muchísimo ante las cámaras, se cuenta casi todo de mí, pero creo que ha merecido la pena. Es una producción pequeña, pero que cuenta una gran historia.

¿Qué le ha parecido el resultado final, la película acabada?

-Se me hace duro verla, se cuentan cosas delicadas de mi vida, y al momento de comenzar a verla no puedo evitar entrar a pensar en lo que me están contando como si fuera la realidad. El filme cuenta muy fielmente escenas y momentos complicados para mí, pero creo que el mensaje y la sensación con la que sale el espectador es sobre todo gratificante.

¿Cuánto hay de realidad y cuánto de ficción en esta historia?

-Lo único que hay de ficción es el papel de Ane (Itziar Ituño). Ella es la periodista y por medio de su vida se cuenta la mía... El resto es verdad, totalmente; a veces, demasiado real para mí.

¿Cuál cree que es el mensaje principal de la película?

-Sobre todo pretende concienciar sobre lo importante de la tradición, en todos sus aspectos... Yo soy una persona de tradiciones, desde pequeño he vivido mi tradición como una cosa natural, pensando que el resto de la humanidad era igual... Y al cabo de unos años me di cuenta de que no todo el mundo tiene el mismo orden de prioridades... No soy ni mejor ni peor, pero sí es verdad que siento una unión con mi tierra, costumbres y antepasados que me hace amarla e intentar cuidarla... Ese es el mensaje, que la sociedad piense que queremos preservar o qué es prescindible; qué queremos dejar a nuestros hijos. Simplemente es una reflexión que todos deberíamos hacer ante el progreso.

¿A qué tipo de público le puede interesar esta historia?

-Creo que a muchos perfiles, desde amantes de la música, hasta personas que simplemente quieran conocer una historia diferente... Creo que todo el mundo puede conectar con ella, de una manera u otra, y, sobre todo, creo que, lejos del amparo de la superproducciones, también hay pequeñas historias que merecen ser contadas.