Plan de rescate para Nissan

31.05.2020 | 00:39
La ministra de Industria, Reyes Maroto.

El gobierno mantiene los incentivos para garantizar la viabilidad de la planta de barcelona y buscará otro socio si la marca japonesa los rechaza

El Gobierno central está trabajando en proyectos alternativos al cierre de la planta de Nissan de Barcelona, entre ellos uno de micromovilidad con o sin el fabricante japonés, con el objetivo de poder salvar "el mayor número posible" de empleos, explica la ministra de Industria, Reyes Maroto, en una entrevista con Efe.

Nissan anunció este jueves su decisión de cerrar sus centros de Barcelona –Zona Franca (fábrica de furgonetas), Montcada i Reixac (ejes) y Sant Andreu de la Barca (suspensiones y bastidores) con unos 3.000 empleados– y aseguró que no había "ninguna solución viable de futuro" para mantenerlas abiertas. "El diálogo con Nissan sigue abierto. Nosotros les presentamos un plan de incentivos para poder garantizar la viabilidad de la planta que sigue encima de la mesa", añade la ministra, quien apunta que si la empresa japonesa rechaza el proyecto, buscarán "otro socio industrial" para sacarlo adelante.

Tras el anuncio de cierre, el Gobierno ha propuesto a la marca nipona crear un grupo de trabajo para analizar la situación y, "si finalmente no cambiaran de opinión", abordar "escenarios alternativos" para las instalaciones, que están "en un ecosistema de movilidad con muchas fortalezas".

"Catalunya y la Zona Franca tienen muchas fortalezas para reorientar el proyecto industrial de Nissan, que era obsoleto y que había que modernizar", según Maroto, que recuerda que mientras el cierre costará más de 1.000 millones, con 400 millones se podría sacar adelante un plan industrial con un nuevo vehículo "moderno" que permitiría mantener las capacidades productivas.

"Lo podemos hacer con Nissan o, en su caso, buscar otro socio industrial", asevera Maroto, quien avanza que la semana que viene se reunirán con representantes de la Generalitat, del Ayuntamiento de Barcelona y del Consorcio de la Zona Franca para estudiar la situación.

La primera opción será intentar revertir la decisión de Nissan, pero sobre la mesa también está "el desarrollo de proyectos alternativos", entre los que ha destacado uno "muy importante" de micromovilidad, como podría ser el carsharing (coche compartido). "Barcelona y el área metropolitana pueden ser un buen campo de pruebas para que se pueda desarrollar un ambicioso proyecto de micromovilidad con la Zona Franca como parte", dice la ministra, que recuerda que dentro de los socios del clúster catalán de la automoción están compañías como Seat y Ficosa.

"Yo creo que hay buenos partners y se trata de buscar proyectos que podamos financiar de forma conjunta administraciones públicas y sector privado", apunta Maroto, quien aboga por dar las señales oportunas para que la inversión se vaya a España y no a otros países.

En cuanto a los puestos de trabajo que podría salvar el proyecto alternativo que barajan para Nissan Barcelona, Maroto destaca que sería "muy precipitado" hablar ahora de cifras, a lo que añade que "la voluntad del Gobierno ha sido siempre mantener las capacidades productivas y todo el empleo".