La Dirección General de Agricultura y Ganadería del departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra ha solicitado este lunes al Ministerio de Agricultura vacunar contra la dermatosis nodular contagiosa a la cabaña de vacuno que todavía no se encuentra protegida en Navarra. Ese número asciende a unas 60.000 reses, y están distribuidas en la Comunidad Foral, fuera de la zona pirenaica.
Una granja en Huesca
El departamento de José Mª Aierdi ha reaccionado de esta forma después de que el viernes trascendiera que el departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón confirmara el primer caso de dermatosis nodular contagiosa en su territorio, detectado en una granja de 130 vacas de carne en Borrastre, en el término municipal de Fiscal (Huesca). El animal efectado carecía de la vacuna.
Vigésimo foco
España ya ha anotado su vigésimo foco de esta enfermedad desde octubre, cuando se localizó por primera vez en el país. El de Aragón es el primero fuera de Catalunya, y las autoridades confían en su contención porque la cabaña de esa área ya estaba vacunada al 85%, mientras el Gobierno de Aragón tenía previsto este lunes que se culminara la vacunación de más de 18.600 cabezas de ganado bovino, dentro del plan de inmunización tras este foco, informó Efe.
Vaciado sanitario de la explotación aragonesa
En torno a ese caso se han implementado “todas las medidas que mandan los protocolos y el reglamento”, de manera que el sábado comenzó el vaciado sanitario de la granja y se tomaron muestras del ganado susceptible en las fincas situadas en un radio de 20 kilómetros, según apuntaron desde el Ejecutivo aragonés. Además, en estas áreas se aplicarán restricciones al movimiento de animales, controles veterinarios intensivos y un refuerzo de las medidas de bioseguridad.
Reunión RASVE
El Ministerio convocó este lunes al comité de Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE), con la participación de las comunidades autónomas –entre ellas Navarra–, en la que mostró su disposición a implantar medidas para frenar esta enfermedad, pero que necesitaba unos días para concretar las propuestas que se van a llevar a cabo.
El Ejecutivo foral tenía previsto que la inoculación de las 60.000 vacas –de carne y leche– situadas en el zona pirenaica, concluyera a finales de febrero. Por lo que estos animales ya tienen que estar protegidos, aunque fuentes del sector relatan que la propia vacuna ha ocasionado distintas reacciones, como la pérdida de apetito entre un 20% y 30% y la reducción del rendimiento en la producción de leche entre dos y ocho litros diarios por animal, durante una docena de días después de vacunarse. Pasado ese tiempo, la vaca comienza a recuperarse.
El departamento de Aierdi espera la respuesta para inocular a las 60.000 vacas restantes en la Comunidad Foral. El Ministerio cubre el coste de la vacuna, y Navarra, el de los veterinarios.