El sol estuvo acompañando el domingo 10 de mayo por la mañana a los excursionistas que subieron al Ezkaba desde el Anaitasuna. Una marcha lúdica cuyo propósito es fomentar el cuidado del medio ambiente mediante una salida a la montaña.

50 personas han subido a la cima a un ritmo en el que todos pudieran llegar hasta el final. Según explicó el organizador Pablo Arribas, el vocal de cultura en la junta del Anaitasuna, la participación ha sido diversa: “Mucha gente tenía cierta nostalgia, veteranos de más de 70 años. Otros no conocían la marcha”. Los más mayores agradecieron que el paso fuera más relajado, que se hubiese adaptado ya que, según dijo el vocal, “hacía tiempo que no podían completar una marcha a un ritmo adecuado”. 

Excursionistas en la cima del Ezkaba Iñaki Porto

Los 32 años de marchas no oxidan el fin lúdico de reivindicar la importancia de conservar los montes en buen estado para poder disfrutarlos. Por otro lado, cada vez han acudido menos personas. Como explicó Arribas, esto se debe a que las actividades de montaña se diversifican cada vez más: “Ahora hay quienes prefieren las carreras o actividades más especializadas, por eso se reparte la asistencia”. Sin embargo, el organizador afirma que no quieren dejar de lado la marcha: “Pretendemos mantenerla, pero avisando antes y organizarla con más tiempo. A algunos les ha pillado con el pie cruzado”. 

Además, Arribas explicó que el riesgo de planearla con mucha antelación es que se cancele por el tiempo que “suele jugar malas pasadas aquí, en Pamplona”.