BARAÑÁIN. La historia de Iker Martínez Urdaci está muy ligada a la de Barañáin como municipio independiente. Nació el 21 de abril de 1984, es decir, hace 25 años, y toda su vida ha residido en esta localidad. "Me acuerdo de jugar en la plaza de los Fueros con los amigos y también en la zona del Lago, que estaba aún sin construir. Era como un descampado, donde íbamos en bicicleta, jugábamos a los cromos o a las canicas, y también hacíamos alguna travesura", recuerda este joven, que estudió en la Ikastola Alaitz y en el Instituto Alaitz, y ahora es profesor de matemáticas.

Este berinianense aún se acuerda de cuando acompañaba a su padre "a hacer papeles" a las antiguas dependencias municipales, que por entonces se ubicaban donde hoy está el Juzgado de Paz, en la avenida Comercial. Iker Martínez, miembro de la Gazte Asanblada, reconoce que cuando viaja "siempre digo que soy de Barañáin, no de Pamplona" y que el municipio comarcano "se ha ido moviendo para no ser un pueblo dormitorio". "La gente del pueblo ha generado muchas actividades y la juventud tiene un gran potencial. En un principio no había ni carnavales ni Olentzero, y poco a poco con el tesón de los vecinos se ha ido consiguiendo", explica.

Para Iker Martínez, los propios habitantes de Barañáin, y en especial la gente joven, han sido quienes a lo largo de los años han ido consolidando las actividades en la localidad, aunque "ultimamente se están intentando cerrar todos los servicios y, el Ayuntamiento, en vez de favorecer la cultura, se la está cargando", se lamenta.