Además de ofrecer información sobre los recursos turísticos de la zona, la oficina de turismo de Leitza cuenta con una pequeña biblioteca en la que se pueden coger libros, cómics o revistas y dejar otros ejemplares para que otros disfruten de su lectura. Está en un frigorífico, un electrodoméstico reconvertido en una librería a la que se puede acceder de 08.00 a 20.00 horas, el mismo horario de este local abierto a vecinos y foráneos pero sin personal que lo atienda.

La idea no era nueva, ya que hace unos años Traperos de Emaús la puso en marcha en diferentes lugares públicos de San Sebastián, según recuerda María Lasarte, la promotora de esta iniciativa en Leitza. La ocasión llegó cuando una vecina suya iba a entregar una nevera a Traperos de Emaús. Así, propuso la idea en el Ayuntamiento, que le dio el visto bueno. Lo siguiente fue pintarlo con diferentes dibujos y un texto que resume esta iniciativa: Hozkailu haundi ta bitxi honek bado zuretzat aukera. Bere barrenen dauden liburuk eaman ditzakezo etxera ta deskuidoan, izan ezkeo, libururen bat sobera hautsez betetzen utzi gan han ekartzako ba honera.

Se instaló hace dos años y desde entonces, son muchos los leitzarras que realizan intercambios, al modo del book-crossing. El movimiento de libros es continuo, pudiéndose encontrar desde clásicos a los últimos best sellers y otras obras para diferentes edades y gustos. Al respecto, Lasarte observa que no solo se trata de dejar libros que están cogiendo polvo en casa, sino de compartir la lectura de libros con los que se ha disfrutado, al tiempo que destaca el respeto y el cuidado con que son tratados los ejemplares.

El frigorífico ocupa el centro de una de las paredes de esta peculiar oficina de turismo, en la que se pueden consultar planos de Leitza y también se pueden ver siete paneles que informan sobre otros tantos temas relacionados con esta localidad. Asimismo, se puede coger folletos de los recursos existentes.